Profesora Yadira Castillo / Magíster en salud mental y psiquiatría
La Navidad es una tradición de celebrar en unión familiar, un momento para reflexionar y darle gracias a Dios por lo que tenemos, pero, sin embargo, todo el mundo celebra la natividad del Señor de la misma manera, aprovechamos la época para comprar muchas veces cosas innecesarias. Hacer regalos, sobre todo, a los más pequeños, adornamos las casas, calles, parques, se realizan desfiles navideños, fiestas a los niños y se cantan villancicos.
Se acostumbra comprar comida para celebrar las cenas familiares y regalos para ponerlos bajo el árbol de Navidad e intercambiarlos. Se hacen los clásicos menús navideños: arroz con guandú, ensalada de papas, pernil, pavo, rosca de huevo, ron ponche y los tamales que no pueden faltar con la chicha de saril. A muchas personas el espíritu navideño nos hace sentir alegres y, a la vez, tristes, ya que son momentos en que recordamos aquellos seres queridos, que ya partieron. Muchas familias lo perdieron todo por la pandemia, es un momento en que renovamos sentimientos y emociones encontradas.
Es una época para compartir. Muchas personas acostumbran a llevar regalos a niños de escasos recursos, hacen recolección de ropas, juguetes, tratando de manifestar el amor de Dios por el prójimo La Navidad es una fiesta religiosa en la que conmemoramos cada 25 de diciembre el nacimiento del niño Jesús, nuestro Salvador que dio su vida por nosotros, es un tiempo de recogimiento, de amor, esperanza. Juan 3:16 nos dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna .
Es importante evaluar los ingresos; es decir, si se cuenta con el presupuesto que pensamos gastar, lo más recomendable es hacer una lista de todas nuestras responsabilidades económicas.
¡Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo!