El triunfo del “like” y la derrota de la participación

Mar, 03/01/2023 - 16:59
Autor:

Lic. Alberto Araba /Facultad de Humanidades

Lo bueno de haber nacido en las postrimerías del segundo milenio como panameño fue el hecho de no haber tenido que vivir un tiempo tan difícil para Panamá como lo fue el tiempo de la dictadura. Siempre me agradó escuchar con profunda emoción de pequeño cuando mi madre me contaba todo lo que le tocó hacer como joven panameña, de luchar por la democracia en las marchas cívicas y similares contra un poder tirano.

Y, ya de joven en la secundaria, cómo algunos profesores aún con sentimientos que hasta dejaban reflejar, nos contaban al salón todo lo que tuvieron que sufrir y ver cómo eran “ajusticiados” algunos compañeros suyos en busca de la libertad, de la cual no dudaron en luchar. Aún hoy me emociona escuchar esas historias que no viví y que aún de vez en vez me cuenta mi madre de aquellos tiempos donde toda una generación de panameños luchó valiente sabiendo que estaban en desventaja, en busca de justicia.

Digo esto porque veo cómo va pasando el tiempo, y con profunda preocupación pienso ahora en el cambio generacional de este país y como se está quedando cada vez más indiferente a las realidades que nos está tocando asumir como sociedad en potencia y en donde lo que en tiempo atrás fruto de una justa necesidad, contra diferentes poderes tiranos, aquellos jóvenes lograron darlo todo por la nación. Y aquí agrego a todos los valientes que dieron corazón y sangre por Panamá empezando por Ascanio Arosemena; ahora, de manera alienante, nuevos poderes más sombríos que siempre estarán a lo largo de cada generación, están ganando más terreno, mientras que nosotros los jóvenes nos quedamos al margen de todo lo que nos comprometa.

Estos mismos poderes se han encargado de crear falsamente un seudomecanismo en este nuevo milenio en donde han hecho creer a esta generación, que tiene la misma fuerza que una correcta participación ciudadana, de estar presentes en el hecho y dar la cara exigiendo justicia, por algo que está en contra de la dignidad de nuestro país. Estoy hablando del poder participativo que se le ha dado a la tecnología por medio de las redes sociales, en específico con los “likes” “tweet” “hashtag” y demás mecanismos parecidos que lo único que están haciendo es dejar el poder social en el cibermundo, en la nada.

Lo malo de haber nacido en las postrimerías del anterior milenio, es que aún muchos jóvenes tenemos el poder reflexivo de ese milenio que pasó y asusta ver que en este momento en Panamá hay muchas realidades que necesitan con urgencia la presencia física, real y participativa de toda una nueva generación que asuma con valentía lo que no se puede callar, como está pasando con jóvenes de otras latitudes ahora y no nos quedemos a observar cómo nuestro mañana lo están destruyendo aquellos a quienes se les tiene confiado este país y solo miran para sí mismo, recibiendo en sus conciencias “caritas tristes” y miles “likes” absurdos y son poder.