La importancia de la bibliotecología en la sociedad del conocimiento

Vie, 21/04/2023 - 15:05
Autor:

Dr. José Del Cid Felipe / Catedrático del Departamento de Evaluación e Investigación de la Facultad de Ciencias de la Educación.

La bibliotecología es parte fundamental de lo que se conoce como la sociedad del conocimiento, dado su rol en el desarrollo de las tecnologías de la información, con un enfoque innovador como el catalizador principal que mueve a la educación a todos sus niveles. Además, se destaca la importancia del papel que juega el bibliotecario como guía o facilitador de la información para su asimilación y posterior conversión a conocimiento de los individuos, siempre destacando una carga de educador o mediador del proceso.

Según el doctor Arturo Garduño Magaña del Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México hasta el siglo XV, la función del bibliotecario se limitaba a la necesidad de adquirir libros para las bibliotecas; posteriormente, gracias al renacimiento y el desarrollo de la imprenta, la gran producción de libros demandó a las bibliotecas una necesidad para organizar y catalogar el conocimiento vertido en los documentos. Con la Revolución Francesa el libro se vuelve imprescindible y el aspecto intelectual de su contenido genera una necesidad por el fomento a la lectura y búsqueda de lectores.

Durante el siglo XIX nace una nueva función con la organización colectiva de la producción del libro, la búsqueda de técnicas bibliográficas más eficientes, y la orientación de los lectores a través de la selva del libro. En ese ámbito, la bibliotecología aparece en la Universidad de Panamá como una de las primeras disciplinas formalizadas cuando en 1941, bajo la administración del rector Jeptha Brawner Duncan Guillén, se crea la Escuela de Bibliotecología en la Facultad de Filosofía, Letras y Educación. A través de esta larga trayectoria los bibliotecarios han colaborado con una multidisciplinariedad de conocimientos, referenciando un abanico de datos, clasificando y suministrando servicios especializados en las diferentes disciplinas.

Acentuamos nuestro concepto en la obra de Ortega y Gasset en su Misión del Bibliotecario (1967) quien asienta los tres papeles centrales del bibliotecario en la actualidad: formación de acervos estructurados y coherentes, organización de esos acervos para su potencialización y ayudar a los usuarios a que aprendan Con la Revolución Francesa el libro se vuelve imprescindible y el aspecto intelectual de su contenido genera una necesidad por el fomento a la lectura y búsqueda de lectores.

Durante el siglo XIX nace una nueva función con la organización colectiva de la producción del libro, la búsqueda de técnicas bibliográficas más eficientes, y la orientación de los lectores a través de la selva del libro. En ese ámbito, la bibliotecología aparece en la Universidad de Panamá como una de las primeras disciplinas formalizadas cuando en 1941, bajo la administración del rector Jeptha Brawner Duncan Guillén, se crea la Escuela de Bibliotecología en la Facultad de Filosofía, Letras y Educación.

A través de esta larga trayectoria los bibliotecarios han colaborado con una multidisciplinariedad de conocimientos, referenciando un abanico de datos, clasificando y suministrando servicios especializados en las diferentes disciplinas. Acentuamos nuestro concepto en la obra de Ortega y Gasset en su Misión del Bibliotecario (1967) quien asienta los tres papeles centrales del bibliotecario en la actualidad: formación de acervos estructurados y coherentes, organización de esos acervos para su potencialización y ayudar a los usuarios a que aprendan que hoy gozamos, donde el desarrollo de herramientas tecnológicas educativas ha generado nuevos espacios de aprendizaje.

En conmemoración del 23 de abril, Día Internacional del Bibliotecario.