Carmen M. Guevara Cruz /Periodista *Imágenes : La Estrella de Panamá, febrero de 1971, Diario La Prensa agosto de 1986.

El cine Ópera, con una capacidad que superaba la demanda de cinéfilos, fue construido en su época, en la trascurrida vía España, un área comercial exclusiva de la capital. La lujosa sala de primera era la preferida del público debido al variado estreno de películas de acción, drama, misterio, comedias y ciencia ficción.
La Estrella de Panamá registra en sus páginas de la edición del 12 de julio de 1968 la inauguración del Ópera, con el filme cinematográfico de la Paramount Pictures, una película musical, “Seis monedas por tus sueños”, protagonizadas por Tommy Steele y Julia Foster.
Un dato curioso que se destacaba en la función de apertura era que por primera vez el moderno cine estrenaba un nuevo sistema de proyección en 70 milímetros (La película de 70 mm o 65 mm es un tamaño de alta resolución para fotografía fija y cine, con mayor resolución que el formato de película cinematográfica estándar de 35 mm).
En la tesis de la Escuela de Periodismo “Las salas de exhibición de películas de la ciudad de Panamá, evolución e historia”, de René Castillo, destaca que el aposento cinematográfico contaba con 750 cómodas butacas, una gigantesca pantalla de 8 por 18 metros, 6 bandas de sonidos estereofónico y 16 bocinas electrónicas.

Además, menciona que a finales de la década de los 80, la sala era muy grande para los pocos cinéfilos que asistían a ella y su mantenimiento resultaba muy costoso. Esta fue una de las circunstancias por la cual los empresarios colombianos, dueños del Teatro Ópera, cerraron el 2 de septiembre de 1990 y decidieron vender la propiedad.
El precio de entrada para la década de los 70 era de $ 1.50 y las tandas de función 1:33, 2:56, 4:28, 6:01 y 7:34 de la tarde, y 9:15 de la noche.
El profesor Jaime García Saucedo (q. e. p. d.) catedrático de Cine y Literatura expresó en su libro “Aquellas películas de matiné” que la nueva tecnología ha llegado con su imagen electrónica y el celuloide (nombre comercial de un material plástico de nitrato de celulosa, casi transparente y muy elástico, empleado especialmente en la industria fotográfica y cinematográfica) ya descansa en los ámbitos cumplidos de la historia del cine en Panamá.