Escenario político electoral en dirección al 5 mayo

Vie, 15/03/2024 - 15:08
Autor:

Omar A. Joseph /Relacionista Público

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Dr. Carlos J. Bichet Nicoletti. (C.B),Profesor de Derecho Internacional y Derecho Constitucional.

Director del Centro de Investigaciones Democráticas y Políticas, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas,  Universidad de Panamá.
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Ismael Javier González Flores (I.G),Co-Fundador de la Revista Científica Contacto

Profesional del Derecho,Agente de Bienes Raíces

 

¿A menos de 50 días cómo ve el escenario político?

 

(C.B) A menos de 50 días la palabra que describe el escenario político es “incertidumbre”. Existe una atomización de candidaturas políticas que en su gran mayoría no significan un cambio desde lo ideológico, político, y social. La falta de contenido de muchas candidaturas reduce la campaña a una disputa de “slogans” más que a un gran debate nacional.

 

A poco o nada de las elecciones, algunas candidaturas se han distinguido por difundir un discurso disruptivo, pero sin nada en lo sustancial o con grandes programas sociales, pero bajo un cerco mediático y político. Lo único concreto es que a estas alturas del partido todavía existe una gran parte de la población o indecisa o desencantada. Al sistema le cuesta cada vez más justificar el establishment político y económico.

(I.G) Desde el punto de vista de las políticas públicas, es preocupante que las campañas sean dirigidas para convencer al electorado incauto y no para dar respuestas concretas a las demandas sociales que tenemos como sociedad. El primer debate presidencial desnudó esa realidad.

Desde el prisma de las estrategias electorales, lo veo muy interesante por las fluctuaciones en la intención del voto, debido a que el hartazgo colectivo puede hacer que la gente se decida por una fuerza opositora, o se abstenga, o se diluya entre las distintas ofertas, dando ventaja a la candidatura con estructura organizada.

 

¿En un ejercicio futurista quiénes son los 3 candidatos, que dispondrían de mayor oportunidad?

(C.B) La pregunta es clave. Por un lado, se prevé que quien gane la Presidencia lo hará con un porcentaje bajo de votos. Y, por el otro lado, está el hecho de que la ciudadanía experimenta un verdadero cansancio de la oferta política tradicional.

En el primer contexto, los candidatos que más oportunidades tienen son los de grandes estructuras partidistas como Carrizo (PRD y MOLIRENA), Roux (CD y Panameñismo), y Mulino (Realizando Metas y Alianza).

De dejarse el consenso partidista a un lado, ante el hastío ciudadano, sin duda serían los candidatos disruptivos (por diferentes causas), Gordón (el plan social más amplio), Lombana (el discurso anticorrupción), y Torrijos (la ruptura con el PRD y la evocación de su pasado presidencial).

(I.G) Hago la salvedad de que mi respuesta no representa mi simpatía ni mi intención de voto. Considero que existe cierto capital político a favor de Martín Torrijos, Rómulo Roux y Ricardo Lombana.

Destaco el plan de Gobierno de la profesora Maribel Gordón y el profesor Richard Morales, cada vez acumulando mayor aceptación. Ahora bien, faltan 50 días para la fiesta electoral, y me parece que hay 2 cosas que pueden hacer variar la fluctuación; que alguna candidatura renuncie, o que se distribuya el capital político de Ricardo Martinelli entre las distintas ofertas presidenciales, si no logra concentrarla en la figura de José Raúl Mulino.

 

¿Quién cree que ganará, y por qué?

(C.B) Ganará el que llegue a estar más cerca o superar los 30 puntos porcentuales de votación. ¿Cómo pasará eso? Y ¿Quién lo logrará? Esas son las preguntas que en estos momentos son muy difíciles de responder. Será una elección entre lo emocional disruptivo o lo partidista. En verdad se están enfrentando varias maneras de “hacer” y “vender” política.

(I.G) Como dice el refrán, falta mucha tela por cortar. La victoria depende de muchos factores, como la transformación de la intención del voto en sufragio formal, cambios en el mercadeo de las propuestas, alianzas inesperadas que canalicen cuotas políticas, y la traducción de la efervescencia de las candidaturas de libre postulación, como síntoma de la desconfianza ciudadana al sistema de partidos. Los debates presidenciales son importantes para ver la dinámica electoral.

 

¿Tres de los problemas más urgidos para la próxima administración?

(C.B) El agua, pero no solamente el acceso en calidad y cantidad a la gran urbe, también a las poblaciones suburbanas y rurales y todo lo que ello conlleva tanto en términos de la discusión transitista canalera como medioambiental.

Otro problema concierne a la economía y, particularmente, el tema de la desigualdad rampante que ni la más aspiracional clase media está logrando subsistir en este país y las personas cada vez pierden mayor capacidad adquisitiva, lo cual implica una baja.

La Constituyente. Creo que se ha agotado la “pax neoliberal” impuesta por el consenso político de las élites postinvasión y el capital transnacional. En ese sentido, el país se avoca a una refundación en su ley fundamental. ¿Cómo se hará? ¿Cuáles serán los intereses representados? Y ¿cuáles serán los mínimos consensos a los que podamos llegar? Serán las grandes preguntas.

(I.G) Existe un coctel de problemas en nuestra nación; pero si puedo puntuar en algunas serían la desigualdad social (que agudiza la falta de oportunidades), el transporte (en todas sus dimensiones (colectivo, particular, ciclovía y peatonal) y educación (con falta de presupuesto, mantenimiento de infraestructura, movilidad académica y alimentación gratuita).