Segundas oportunidades por las vías del fútbol

Vie, 19/04/2024 - 16:07
Autor:

Rainer Tuñón C. / Director de Información y Relaciones Públicas de la UP

cine de futbol

Vivir en la indigencia es estar al margen de lo necesario para satisfacer necesidades básicas que se brindan en el hogar, sin la red de servicios existentes para su bienestar; asimismo es sufrir por la exclusión de la sociedad y el trato desprovisto de humanidad, sin importar su edad, sexo, nacionalidad, raza o fe.

En Panamá, la gobernación de la provincia contabilizó a más de 500 personas en estado de indigencia, muchas de ellas abandonadas por familiares, otras con problemas de salud mental, dependencia a drogas y otro grupo que permanece en las calles por inexistentes oportunidades de empleo, ya sean nacionales o extranjeros residentes en el país. Ante esta situación, las políticas públicas que se destinan a tratar con esta realidad en los países del mundo son muy importantes por los aportes sociales, económicos y de salud pública para lograr que ellos puedan vivir con dignidad, respeto y reconociendo su valor como seres humanos que conviven en la sociedad.

Una de las iniciativas que captó interés gracias a la película El juego bonito, de la directora inglesa Thea Sharrock, ha sido la Copa Mundial de Fútbol Calle o mejor conocida como Homeless World Cup, que es un torneo internacional de fútbol que busca crear un impacto social en los jugadores participantes, los técnicos, voluntarios, espectadores y todo aquel que se identifique en esta causa común.

En el filme, la selección inglesa de fútbol de personas en situación de calle viaja a Roma para participar en la copa mundial, teniendo una histórica racha perdedora, para lo cual reclutan a un talentoso delantero que pasa por un mal momento en su carrera y queda durmiendo en su auto y viviendo por las aceras y avenidas londinenses.

La película, disponible en Netflix, protagonizada por el siempre efectivo Bill Nighy (El capitán Davey Jones de la serie de Piratas del Caribe), y la joven estrella Micheal Ward, es un ejercicio sencillo y muy aleccionador para motivarnos en la dinámica de las segundas oportunidades que logran impactar de manera positiva en las personas que más lo necesitan.

De igual manera, se trata de conocer más de una organización mundial que organiza desde el año 2003 un evento muy especial que aboga por el fin del “sinhogarismo”, a través del fútbol asociativo. Así este torneo (creo que no participa Panamá). Se dedica al apoyo de la gente que excluimos en sociedad y a la promoción de la recuperación de la autoestima de individuos que por las grandes dificultades que atraviesan, sobreviven y necesitan de nuestra consideración para que mejores sus días.