Eder A. Valdés Tuñón/ Estudiante de Relaciones Públicas Universidad de Panamá
En la actualidad, la tecnología y la inteligencia artificial (IA) están revolucionando numerosos sectores, y la educación no es una excepción, con la integración de herramientas tecnológicas y sistemas de IA en el aula, se está transformando el proceso educativo, ofreciendo nuevas oportunidades para el aprendizaje personalizado, la mejora de la eficiencia y el acceso a recursos educativos que se adapten a los estudiantes y su futuro profesional.
Uno de los principales beneficios de las herramientas tecnológicas en la educación es la personalización del aprendizaje, el uso de plataformas basadas en IA. Por ejemplo, los sistemas de tutoría inteligente y programas de adaptabilidad como los de idiomas. Plataformas como duolingo o master english program, permiten a los educadores ofrecer una experiencia de aprendizaje ajustada a las necesidades individuales del estudiante.
Además, estas tecnologías facilitan el acceso a una gama de recursos educativos, ya que cuentan con la disponibilidad de internet y plataformas en líneas, los estudiantes pueden acceder a bibliotecas digitales, audiolibros, cursos en línea, simulaciones interactivas y contenido multimedia que enriquecen su comprensión del tema. Esta diversidad de recursos ayuda a captar la atención de los estudiantes y mantener su motivación en el aula de clases.
Otras plataformas como Google Classroom, Microsoft Teams y similares como livewebinar, zoom y click meeting facilitan la comunicación entre estudiantes y profesores, permitiendo una colaboración fluida en tareas, actividades grupales y miden el rendimiento académico, así como la posibilidad de trabajar en documentos compartidos y participar en discusiones en línea que fomentan habilidades de colaboración y comunicación asertiva en el aula de clases por los estudiantes.
Sin embargo, la integración de tecnología e IA en el aula no está exenta de desafíos, algunas barreras que podemos encontrar es la brecha digital ya que el acceso desigual a las tecnologías puede exacerbar las desigualdades educativas. El uso indebido e irresponsable de las herramientas también pueden volverse en contra nuestra, recordemos que han sido creadas y alimentadas por el hombre y que hasta las más avanzada puede tener errores y esto no nos exime a que debemos ser cuidadosos del uso de ellas, también como por ejemplo el uso de Chatgpt que permite el desarrollo de ensayos y trabajos los cuales deben ser usados para ampliar información y no para recurrir al plagio.
Todo uso de tecnologías debe verse como una herramienta que permita el desarrollo educativo de manera positiva y abrir nuestra mente a cambios, sin dejar a un lado el aprendizaje en el aula, el leer un libro y desarrollar un pensamiento crítico sin pedírselo a la IA.
Sin duda alguna la tecnología y la inteligencia artificial (IA) están desempeñando un papel transformador en la educación. La capacidad para personalizar el aprendizaje, acceder a recursos diversificados, fomentar la colaboración y mejorar la eficiencia educativa y administrativa son aspectos claves que están beneficiando tanto a estudiantes como a educadores.