Cine romántico dominicano

Vie, 25/10/2024 - 16:46
Autor:

Rainer Tuñón / Director de Información y Relaciones Públicas de la UP/Foto: www.cinedominicano.com

cine dominicano

 

El cine dominicano se ha destacado por ser evolutivo en las últimas décadas alcanzando récords de asistencia local e internacional produciendo comedias ligeras y románticas que envuelven a su gente cuando antes se enfocaban en el cine de autor y el documental.

Allí, la cadena Caribbean Films, una división del grupo Caribbean Cinemas, que ha sido notoria en la región por dar pasos acertados en la producción de televisión y cine en República Dominicana, ha desempeñado un enorme rol en la producción quisqueyana.

En este sentido, su calidad técnica mejoró, así como la práctica continuada de mejorar en los aspectos de estructura de guiones que apuestan a la mezcla entre lo tradicional, lo autóctono y los enfoques urbanos, con el talento mismo de su tropa. Así, expanden sus ideas e idiosincrasia hacia mercados latinos en Estados Unidos, Puerto Rico y el resto de Latinoamérica.

Tras sumar éxitos con películas como “Colao”, “Qué León”, “Flow Calle” y “La Vida de los Reyes”, esta casa productora se mantiene en las preferencias de su público con una propuesta romántica titulada Perdiendo el juicio, con las actuaciones de Clarissa Molina y Shalim Ortiz, dirigidos por Frank Perozo, que fue estrenada hace más de un mes y continúa peleando su espacio en las salas.

El periodista Jomar José Rivera Cedeño, del diario El Nuevo Día, explicaba que, en su estreno, la película rompió el récord de venta de boletos y quedó detrás de Deadpool & Wolverine, consolidándose como uno de los grandes éxitos dominicanos de este año.

En el filme, dos abogados exitosos, a pesar de vivir en ciudades diferentes, cruzan sus caminos cuando se convierten en los asesores legales de una pareja de acaudalados empresarios de la ciudad de Navarrete para tramitar su inminente divorcio; sin embargo, una intervención divina inesperada los pone en jaque, pues deben revolver esta situación de separación de sus clientes, y con ello, la vida de cada uno, con la presencia de un angelical asistente que está metido en este asunto de vida y muerte.

Marc Mejía, director de comunicación del sitio cinedominicano.com, explicaba que esta cinta se destaca por una puesta de cámara ágil y fluida, acentuando las coreografías de los personajes y proporcionando volumen y profundidad. La película logra crear una atmósfera que combina acción, suspenso y comedia.

Lo cierto es que, sin mayores complicaciones, la pareja convence con su interpretación, en una historia trillada, pero con buenos toques de humor y sentimiento, pero, sobre todo, por imprimir el sello dominicano en su impulso narrativo por ganarse a sus espectadores. “Cuando uno quiere a alguien, un minuto es una eternidad” esa hermosa frase que conservo de esta última experiencia con el cine dominicano para todos los gustos.