Carmen Guevara C./Periodista|| Imágenes tomadas de Panamá América, noviembre de 1965. /La Estrella de Panamá, noviembre de 1952.

Las salas de cine se crearon en Panamá para diversificar la cultura y compartir el escenario con otras artes como el teatro, la danza y la música.
Una información tomada de la web www.panamaviejaescuela.com/cines-panamenos-siglo-xx destaca que una de las primeras noticias del cine llegó a Panamá en 1897, cuando aún era parte de Colombia. Las primeras salas de cine fueron inauguradas en 1910 como Teatro Sarah Bernhardt inspirado en la renombrada actriz francesa. El citado lugar fue conocido como Teatro del Convento.
De acuerdo con la web www.prensa.com/cultura/Raices-famosa-artista, el 29 de diciembre de 1886 Bernhardt, desembarcó en Colón donde pasó un día. Arribó a esta capital donde había sido contratada como famosísima actriz teatral con el fin de que se presentase en el teatro propiedad de Ramón Vallarino Brájimo. El escenario artístico estuvo situado en la edificación que albergaba el convento de las monjas, en calle Segunda y Tercera, entre Avenida Central y Avenida B del Casco Antiguo o el conocido Barrio de San Felipe.
Otros teatros que después abrieron sus puertas fueron: Cecilia, Variedades, El Dorado, Amador, El Encanto. Más de un centenar de información acerca de estas salas se pueden encontrar su historia en las ediciones del Semanario La Universidad https://launiversidad.up.ac.pa/node/3456

La historia sobre las salas de cines desde sus inicios, 1909- 1910, forma parte del vivir del panameño. La activad se concentraba y se inició en los barrios populares de la capital y en la antigua Zona del Canal.
Entre 1930 y 1970 los precios de entrada oscilaban entre 0.10, 0.30, 0.35 y 0.60 centésimos. Luego, los costos aumentaron a 0.75 y 1.25 con doble tanda, cómicas, documentales y avances de los próximos estrenos.
Estas salas estuvieron ubicadas en El Chorrillo, Santa Ana, Calidonia, San Felipe, Betania, Bella Vista, San Francisco. En Colón, sector Oeste, provincias centrales (Chitré, Penonomé, Aguadulce), Veraguas y Chiriquí.
Durante las primeras décadas, hasta mediados de los 80, los teatros, como eran conocidos en sus primeras épocas de gloria, fueron el sitio predilecto de ceremonias de graduaciones de colegios, congresos de clubes cívicos y exposiciones empresariales.

Las amplias salas eran alquiladas para celebrar eventos bailables, convenciones de partidos políticos, hasta en ocasiones, para la presentación de espectáculos con artísticas nacionales e internacionales durante fiestas patrias y El Carnaval.
Para el siglo XX esos amplios espacios, con butacas de maderas, eran los lugares adecuados para reunir a una multitud de personas ya que, contaban con aires acondicionados y un excelente equipo de sonido repartido en las amplias salas. La tecnología y los muebles de la decoración de algunos de esos teatros eran traídos de Estados Unidos y de países europeos.