Gladiador 2: Retorno al coliseo romano

Vie, 22/11/2024 - 19:15
Autor:

Rainer Tuñón C. / Director de Relaciones Públicas de la UP/Imagen: IMDB

gladiador 2

 

Hace 24 años se estrenó Gladiador, un drama épico de Ridley Scott (Alien, Blade Runner) que rescató, tanto la grandilocuencia del famoso cine histórico y como lo mejor del subgénero péplum que, desde Italia en los años sesenta, emulaba a aquellas películas de gran presupuesto como Ben Hur, Quo Vadis, El Manto Sagrado o Espartaco, entre tantos otros clásicos.

La historia se centraba en el general Máximo Décimo Meridio, el hombre de confianza del emperador Marcos Aurelio, que deseaba devolverle el poder al senado romano, pero cae víctima de la ambición desmedida del hijo del soberano y, luego de calamidades y muertes, queda como guerrero y esclavo en el coliseo. La historia fue un éxito de taquilla y crítica especializada, pero su secuela tardó décadas en salir.

Se estrena esta semana una grandiosa y entretenida secuela que rescata la gloria de las películas históricas de sangre, ejércitos, conquistas y coliseos que, precisamente su predecesora con Russell Crowe y Joaquín Phoenix había puesto en el mapa al tipo de cine glorioso que no se veía desde Cleopatra (1963).

En esta continuación, Lucio Vero, el hijo de Lucila y sobrino del emperador Cómodo (antagonista de la versión anterior), siendo un joven guerrero alejado del imperio romano, luego de una batalla perdida es esclavizado y su sed de venganza lo lleva de vuelta al coliseo, corriendo con la misma suerte de su legendario ídolo Máximo.

En esta nueva visita a las batallas, los protagónicos de Paul Mescal y Pablo Pascal fluyen sin destacarse al mismo nivel de la primera; brotan tintes melodramáticos que en algunas ocasiones deslucen el ritmo narrativo en donde florecen las conspiraciones políticas con administradas dosis de violencia y aparece un villanísimo hecho a la medida de las circunstancias, junto con las bien orquestadas peleas que llevan a puerto seguro este magnífico espectáculo del cine de pantalla grande.

La participación de Denzel Washington es de lo mejor en este filme, así como un trabajo digno en la dirección de Scott. Eso sí, en el cine épico, clásicos como Espartaco, de Stalney Kubrick siguen reinado, mientras que entre los nuevos peplum (aquel cine de espadas y sandalias), Gladiador y Gladiador II son las mejores.

Las demás pueden ser Troya (Wolfgang Petersen), 300 (Zack Snyder), Inmortales (Tarsem Singh) y de pronto Furia de Titanes (Louis Leterrier), pero los fanáticos de otras generaciones recuerdan con pasión cinéfila a Maciste, Anibal, El coloso de Rodas, Hércules, Los últimos días de Pompeya y aquella del Ascenso y caída del imperio romano, antes de que este sub género de otrora fuera defenestrado por el spaghetti western.