Jorge Díaz D./Profesor de Geografía e Historia de la UP
Por los revuelos causados por el presidente de los Estados Unidos sobre sus pretensiones con respecto al Canal de Panamá, Groenlandia y Canadá, desde antes de su investidura; me vino a la memoria una clase de Geografía de Panamá con el doctor Anel Rubio cuando planteaba que las grandes potencias históricamente han competido por dominar estrechos canales, mares internos, archipiélagos, salidas a mares calientes, etc.
Si vemos la historia de Panamá, una vez descubierta como una parte más estrecha del Istmo Centroamericano y hasta la fecha es asediada por sus implicaciones económicas, políticas y militares. Finalmente, recuperado el Canal de Panamá y operado por nosotros, resurge el fantasma geopolítico: los Estados Unidos reclamando propiedad y la China disputando influencia, no solo en Panamá sino también en el resto del mundo.
En estos momentos con el presidente Trump vemos resurgir: la doctrina del Destino Manifiesto, la Doctrina Monroe y la Doctrina del Espacio Vital, con las posibles implicaciones en su aplicación.
Desde su asentamiento en las 13 colonias y una vez independientes reclaman derechos de expansión hacia el oeste, y la perfecciona en 1845 John Sullivan, formulándose la expresión de los límites de Estados Unidos, al este, el Océano Pacífico, al oeste, el Océano Atlántico, al norte, el Polo Norte y al sur el Polo Sur.
Frente a la independencia de las colonias de España, la Europa Continental integra la Santa Alianza para recuperar las colonias perdidas. El Congreso Norteamericano, con el presidente James Monroe, se pronuncian para tratar de contener esa recuperación: surge la expresión “América para los americanos”. Esto se complementó con el aforismo del presidente Teodoro Roosevelt de septiembre de 1901: “Hablamos suavemente y llevando un gran garrote: llegaremos lejos”. Sabemos las consecuencias en Latinoamérica.
Dos defensores del espacio vital fueron los alemanes Friedrich Ratzel y Karl Haushofer. Ratzel lo definió como el área geográfica necesaria para la subsistencia de una nación, la autosuficiencia económica y la seguridad. Haushofer defensor de la expansión alemana ante este marco de referencia del presidente Trump, nos enfrentamos a la pregunta que no nos hemos podido responder, una vez que el Canal a nuestras manos; ¿Qué nos unirá en el futuro? Nos quedamos mudos y ciegos -no revirtió- vimos el contexto, siempre seremos objeto de codicia de la potencia o potencia vigente. Lo que nos queda para enfrentar este fenómeno geopolítico -proveniente de cualquier potencia- unidad cultural, nacional y educación.