Estudiantes de Zootecnia aprenden a través del contacto directo

Vie, 05/09/2025 - 17:06
Autor:

Alba E.nith Pittí S. / FCA Chiriquí

Caballo
Prof. Alex Samudio dicta el curso de Producción Equina.

Un grupo de estudiantes de cuarto año del curso de Producción Equina de la carrera de Zootecnia, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, recibió una sesión formativa a través de una estrategia educativa que prioriza el contacto directo con los animales como método de aprendizaje. Se trató de una clase diferente, fuera del aula, realizada en un entorno abierto, bajo la sombra de algunos árboles. Es decir, una especie de laboratorio efectuado con el objetivo de estudiar a un caballo de 12 años.

La actividad forma parte de una estrategia educativa que prioriza el contacto directo con los animales como método de aprendizaje. En tiempos donde la educación virtual y las metodologías a distancia se han convertido en norma, las clases presenciales cobran un valor añadido: permiten formar no solo a profesionales competentes, sino a seres humanos conscientes.

El enfoque del curso va más allá del conocimiento técnico. Promueve una comprensión integral del bienestar animal, reconociendo al caballo no solo como recurso productivo, sino como un compañero cuya confianza debe ser ganada y nunca impuesta.

Los futuros ingenieros agrónomos zootecnistas aprendieron a observar en el animal su lento parpadeo, una respiración tranquila y una leve resistencia al contacto físico. La interpretación de dicha observación implicó el rigor casi científico y ético.

Anatomía equina

De acuerdo con el profesor de la asignatura, Alex Samudio, el estudiante debe reconocer que el animal no es solo una máquina de trabajo o una figura de exposición, también es un ser sensible que responde a estímulos, al trato, al tono de voz e incluso a la postura corporal de las personas que lidian con el animal.

Durante la práctica, no solo se revisaron los puntos claves de la anatomía equina, también se discutieron prácticas comunes en el manejo de caballos que pueden dejar huellas físicas y emocionales duraderas. Desde el uso excesivo de la fuerza hasta el maltrato verbal, cada acción tiene un impacto.

El aprendizaje práctico en la producción equina es, en este contexto, una metáfora del tipo de profesionales que se buscan formar: técnicos rigurosos, pero también capaces de establecer vínculos éticos y empáticos con los animales bajo su cuidado.

La estudiante Emily Camarena resume la experiencia con el caballo Star Calzan: “salir del aula nos permite aplicar lo aprendido y entender mejor al animal. Es una experiencia que nos motiva y nos forma como profesionales con criterio y sensibilidad hacia los seres vivos”.