Omar Joseph / Relacionista Público

El 10 de octubre de 2017 quedará grabado para siempre en la memoria colectiva de Panamá. La selección canalera, dirigida por el estratega colombiano Hernán Darío “Bolillo” Gómez, selló la primera clasificación de su historia a una Copa Mundial de Fútbol.
Aquel triunfo 2-1 ante Costa Rica, en un electrizante estadio Rommel Fernández, significó un hito deportivo, que desencadenó en una catarsis social.
Camino a la gloria, un hexagonal de infarto
Los fantasmas del pasado emergieron rápidamente cuando Johan Venegas adelantó a los ticos en el marcador. Sin embargo, el equipo no se rindió. Gabriel Torres empató el encuentro en el minuto 52, aunque el gol estuvo rodeado de una enorme polémica que marcaría la eliminatoria: el balón claramente no había traspasado la línea de gol.
El árbitro guatemalteco Walter López validó el tanto, un error arbitral que resultó crucial (BBC Mundo, 2017; Infobae, 2017).
La definición llegaría en el minuto 88. El capitán y defensor central Román Torres aprovechó un pase filtrado para fusilar al portero costarricense y desatar la locura en el estadio Rommel Fernández.
Significado social de la clasificación
La victoria deportiva trascendió la cancha y se convirtió en un fenómeno social y político. El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, decretó fiesta nacional al día siguiente, paralizando el país para celebrar el logro.
“El mandatario del país canalero, Juan Carlos Varela, decretó asueto en empresas y cierre de escuelas para ‘celebrar en familia’”, reportó TUDN 2017 (Televisa Univisión Deportes Network).

“Las principales arterias de la capital panameña amanecieron inundadas de los restos de la celebración. Muchos ciudadanos se enteraron de que no había labores”, señaló el medio deportivo.
Medios internacionales también se hicieron eco del fenómeno. El periódico español La Vanguardia destacó: “ ¡A Rusia! fue la frase que más se repite hoy en la eufórica prensa de Panamá”, añadiendo que El Panamá América tituló su portada con un “¡A Rusia!” tras una “clasificación sufrida” (EFE, 2017).
El diario Crítica, tituló: “¡Vamos al Mundial, carajo!” Acompañó la información con una foto de Román Torres y el “Bolillo” Gómez abrazados sobre el césped.
Rusia 2018: el debut de la “cenicienta”
Clasificada como la “cenicienta” del Grupo G, Panamá viajó a Rusia con la ilusión de dar la campanada. El rival en el debut fue Bélgica, una de las selecciones más talentosas del planeta.
El 18 de junio de 2018, en Sochi, la historia parecía escribir un guion perfecto. Aguantó el bombardeo inicial y llegó hasta el descanso con el 0-0 en el marcador, narró la BBC Mundo.
La resistencia duró hasta el inicio del complemento, cuando Dries Mertens conectó una espectacular volea para abrir el marcador. Romelu Lukaku apareció luego para sentenciar el partido con dos goles, finalizando con un 3-0 favorable a los belgas (BBC Mundo, 2018).
A pesar de la derrota, la entereza del equipo fue destacada. El veredicto de la BBC: un duelo que sí ganó y por goleada Panamá fue en las gradas, con la afición canalera animando la fiesta, concluyó el medio británico.
El gol que rompió el cero
La segunda presentación fue un examen de máxima exigencia debido al enfrentamiento con Inglaterra, en Nizhni Nóvgorod. Los ingleses, dirigidos por Gareth Southgate, desplegaron un vendaval ofensivo que resultó arrollador. El marcador final fue un contundente 6-1.
Sin embargo, en medio de la debacle, surgió un momento de oro para la historia del deporte panameño. A los 78 minutos, el veterano defensa Felipe Baloy, a sus 37 años, conectó un cabezazo inapelable para marcar el primer gol de Panamá en la historia de los mundiales.
Baloy hizo el gol del honor para los de Panamá. Un tanto histórico ya que es el primero que logra Panamá en una Copa del Mundo, destaca una crónica del medio RTVE.
El hecho desató el frenesí del pueblo panameño, tras el reporte de las televisoras, los medios digitales y las radioemisoras en Panamá.
El grito del gol se escuchó hasta en Rusia, Panamá se agitó como si ese gol fuese la clasificación a la final del mundo.
Baloy se convirtió en el debutante más veterano en anotar en la historia de la Copa del Mundo, un récord inmortal que agiganta su leyenda (Livefútbol, 2018).
Las estadísticas finales del partido reflejan una posesión del 57% para Inglaterra frente al 43% de Panamá, y una diferencia abismal en remates (12 contra 8), lo que ilustra la superioridad inglesa.
El ciclo mundialista de Panamá concluyó el 28 de junio de 2018 en Saransk, frente a Túnez. El equipo africano, ya eliminado al igual que los canaleros, buscaba una despedida decorosa. Finalmente, Túnez se impuso por 2 goles a 1 sobre Panamá.
Panamá, lejos de entregarse, presentó batalla y se fue al frente en el marcador. Sin embargo, la alegría duró poco. Fakhreddine Ben Youssef, a los 51 minutos, igualó el marcador, y Wahbi Khazri, en el minuto 66, firmó la remontada y la victoria tunecina (Marca, 2018).
El legado de la generación dorada
Permítanme la personalización, a pesar de las abultadas derrotas y de terminar en el último lugar del Grupo G, el saldo de la participación panameña es inmensamente positivo. La “generación dorada”, liderada por históricos como Felipe Baloy, Jaime Penedo, Blas Pérez, Luis Tejada y Gabriel Gómez, pudo despedirse con la satisfacción del deber cumplido.
El sueño panameño no fue eterno ni estuvo exento de polémicas, pero demostró que, en el fútbol, con corazón y una pizca de fortuna, los imposibles pueden hacerse realidad. Panamá llegó, vio y aunque no venció, plantó una bandera que ondeará por siempre en la historia del fútbol mundial.