Redaccion Senacyt
Expertos en arquitectura, arqueología y preservación del patrimonio paisajístico se dieron cita en el Café Científico “La investigación científica como herramienta para valoración histórica del patrimonio monumental”, con el objetivo de fomentar la comunicación y el intercambio entre la comunidad científica y la población. Esta actividad fue organizada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). En este Café Científico participaron destacados investigadores: la Dra. Graciela Arosemena, de la Universidad de Panamá; el Mgter. Leonardo Casini, del Centro de Investigaciones para la Conservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano (Copau); la Dra. Mirta Linero Baroni, del Patronato Panamá Viejo y la Mgter. Patricia Cid, de la Universidad Católica Santa María La Antigua (Usma).
La jornada inició con la ponencia de la Dra. Graciela Arosemena quien explicó que la investigación del patrimonio paisajístico consiste principalmente en la identificación de los valores culturales, sociales y ambientales de una sociedad que ha ocupado un territorio. “Los servicios culturales que brinda la investigación del paisaje son principalmente su contribución a la comprensión del pasado y, a la vez, la valoración del patrimonio paisajístico lo convierte en un recurso no renovable con un alto potencial de desarrollo educativo, turístico y económico”, destaco la investigadora de la UP. De acuerdo con la Dra. Arosemena, en Panamá urge una normativa de protección al patrimonio paisajístico. Un caso paradigmático es el conjunto monumental arquitectónico-paisajístico del Administration Building junto al Prado de Balboa, un claro ejemplo del movimiento norteamericano City Beautiful, aplicado en el trópico, que, a pesar de su singularidad y del significado histórico que tiene para Panamá, todavía no ha sido protegido por ley.
Por su parte, la Dra. Mirta Linero Baroni, directora de Arqueología del Patronato Panamá Viejo, indicó que el sitio arqueológico Panamá Viejo fue un área de asentamiento de poblaciones indígenas como la cultura Cueva y fue el asiento de la primera ciudad fundada por los españoles en el océano Pacífico. La investigadora explicó que el sitio arqueológico guarda entre sus 28 hectáreas las evidencias materiales de la vida en la bahía de Panamá desde el año 300 hasta el año 1671 de nuestra era. “El Proyecto Arqueológico Panamá Viejo constituye el eje de investigación del Patronato Panamá Viejo y ha propiciado el desarrollo de las investigaciones científicas necesarias para la comprensión de la vida cotidiana y la materialidad dejada por las poblaciones pasadas. Gracias a este programa tanto el asentamiento prehispánico como la ciudad colonial pueden ser comprendidos, valorados y apreciados en la justa medida de su aporte a la sociedad actual”, señaló la Dra. Linero Baroni.
Por otro lado, los investigadores Patricia Cid y Leonardo Casini, de la Usma y del Copau, respectivamente, han dirigido sus proyectos a colaborar con las autoridades que salvaguardan el patrimonio arquitectónico militar de la época colonial, en la búsqueda de instrumentos y estrategias que permitan el rescate y valorización del conjunto monumental histórico de Portobelo y San Lorenzo. Ambos patrimonios han sido clasificados como “Patrimonio de la Humanidad en Peligro” por el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).