Mgter. José Ramiro López Guevara Nutricionista de atención primaria de la Caja del Seguro Social Docente de la Universidad Latina de Panamá Expresidente de la Asociación Panameña de Nutricionistas Dietistas, Periodo 2014-2016
En el contexto de una pandemia infecciosa que causa una enfermedad respiratoria denominada COVID-19, conmemoramos el “Día nacional de combate a la obesidad”, 4 de abril, otra pandemia pero a la cual no le tenemos miedo.
Cada año, a nivel mundial, mueren como mínimo 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. En Panamá, más de 8 mil panameños mueren anualmente (47% de las muertes) por enfermedades relacionadas a la obesidad como factor de riesgo (Ministerio de Salud, 2016).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la obesidad como la “acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud y que puede prevenirse”. Padecerla eleva el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemia (niveles altos de colesterol y triglicéridos), entre otras, lo que resulta en un factor importante para perder la lucha contra el virus SARS CoV2 (nuevo coronavirus). Por lo que estos pacientes se encuentran en un riesgo inminente.
El Representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México, advirtió en ese país que “los altos niveles de diabetes y otras enfermedades derivadas de la obesidad en México podrían significar más casos graves de pacientes con coronavirus”.
Según un reporte de la Zona Norte de la Secretaría de Salud de México, “las comorbilidades presentes en las defunciones por COVID-19 son obesidad con un 50%, hipertensión con 50%, diabetes con 43.75%, EPOC con 18.7%, tabaquismo con 6.25% e insuficiencia renal crónica con 6.25%.
El Instituto Mexicano del Seguro Social, ante la contingencia por COVID-19, hizo un llamado a su población con obesidad a quedarse en casa y extremar las medidas de higiene debido a que su sistema inmunológico es vulnerable al contagio.
La Organización Mundial de la Salud reconoce a la obesidad como enfermedad en su Catálogo Internacional de Enfermedades, dándole la calificación de “pandemia”.
Según la OMS, la obesidad desde 1975 se ha triplicado en todo el mundo. En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 años o más tenían sobrepeso u obesidad, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos y más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.
En Panamá, según la Encuesta de Niveles de vida de 2008, 1 de cada 10 niños menores de 5 años sufre de obesidad, 1 de cada 4 niños de 5 a 9 años tiene sobrepeso u obesidad, 1 de cada 4 adolescentes es obeso o tiene sobrepeso y 6 de cada 10 adultos padecen de sobrepeso y obesidad. Casi que el 40% de nuestros niños y más del 60% de nuestros adultos sufren de esta enfermedad prevenible. Estos datos según la ENV-2008, fuente estadística que no se actualizó en 2013 ni 2018 y que debe realizarse en 2023.
Son preocupantes los altos niveles de obesidad y sobrepeso en los panameños frente a la presencia del nuevo coronavirus en Panamá.
La OMS menciona que la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y gastadas, en otras palabras se debe a un aumento en la ingesta de alimentos con alto contenido calórico que son ricos en grasas y azúcares y por otro lado a un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.
La cuarentena es un buen momento para plantearse perder peso y ganar así salud. Hay que quedarse en casa y tratar en la medida de lo posible de estar activos, buscar videos o una aplicación (app) de ejercicios para realizar en casa y tratar de no estar tanto tiempo sentados o acostados.
Tener un peso saludable juega un papel clave en el eficiente funcionamiento del sistema inmunológico, por el contrario, si el estado nutricional se encuentra en sobrepeso u obesidad el sistema inmunitario se debilita al suprimir sus funciones y las infecciones virales pueden afectar más.
Consejos para lograr y mantener un peso saludable:
- Evitar o eliminar la ingesta de calorías provenientes de alimentos con alto contenido de grasas como las frituras y azúcares simples como las bebidas azucaradas y postres.
- Aumentar el consumo de frutas y vegetales incorporando 3 meriendas al día con una porción de frutas y ensalada de vegetales frescos o crudos en los almuerzos y cenas.
- Preferir cereales integrales o menestras como fuentes de carbohidratos y los frutos secos como fuente de grasas no saturadas.
- Como fuente de proteínas preferir las carnes blancas como el pollo, pavo o pescados en lugar de carnes rojas como res o cerdo. El huevo y los lácteos bajos en grasas son otra buena fuente de proteínas.
- Realizar ejercicio (60 minutos diarios para los niños y jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos).
Panamá cuenta con un Plan Estratégico Nacional para la prevención y el control integral de las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo 2014-2025, el cual busca abordar el problema de obesidad como factor intermedio para desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles “principales causas de muerte en el país” y que no se ha ejecutado. En Panamá no existe regulación de la publicidad de productos alimentarios dirigidos a niños, no se da reporte de nutrientes críticos (grasa, azúcar y sodio) en los alimentos y ni siquiera se ha dado el primer paso para educar a la población que es normar “El etiquetado nutricional”.