Nathalie Ríos Durán: investigadora, promesa científica de Herrera

Lun, 15/11/2021 - 19:59

Investigadora chitreana, orgullo del Crua

Nathalie Ríos Durán /Investigadora
Autor:

José Vergara Estudiante de Periodismo *Imagen: cortesía Nathalie Ríos Durán

 

La provincia de Herrera es una tierra llena de historia colonial, de gente hospitalaria y progresista. En ella se ubica el distrito de Chitré, un lugar donde sus habitantes han sabido transmitir con orgullo su cultura, tradiciones, artesanías, laboriosidad y, sobre todo, su gran sentido del humor.

 

En el distrito conocido popularmente como “la ciudad que crece sola” o “Chitré, donde nadie es forastero”; una joven introvertida y polifacética empieza a escribir con letras doradas su nombre entre las grandes personalidades que ha visto nacer en esta provincia. Ella es Nathalie Ríos Durán, científica chitreana de 19 años, ganadora de un reconocimiento internacional por su investigación sobre las mordeduras caninas en su natal Herrera.

 

Joven investigadora

 

En el 2019, a sus 17 años, quiso presentarse en la feria científica de Senacyt con una investigación sobre salud mental en las escuelas, pero desistió porque la crisis sanitaria no se lo permitió por ser un evento presencial. Es por ello que, junto a la epidemióloga Virginia Núñez, se embarcó en una aventura investigativa que tituló “Mordeduras de canes, prevalencia en Herrera durante los años 2016-2019 y prevenciones epidemiológicas”, una problemática de salud pública que no contaba con recopilación de datos, poco investigada y sin posibles soluciones.

 

Premios y reconocimientos:

 

Con esta investigación, Nathalie ganó el primer lugar del concurso de Senacyt, en el área de salud y medicina. Lo que le dio la oportunidad de representar a Panamá en la feria Expocyrtar de Argentina, junto a otras iniciativas científicas de países como Brasil, España y Turquía.

 

En la feria, su investigación sorprendió a los jurados y obtuvo el reconocimiento como “Proyecto destacado”, lo que la convierte en la primera persona en recopilar datos sobre este problema en el país. Ella es orgullo para Panamá, su natal Chitré, su familia y para el Centro Regional Universitario de Azuero de la Universidad de Panamá.

 

Familia

 

La joven investigadora es hija de Elides Durán Ortiz y Ramón Ríos Rodríguez, su hermana menor es Valerie Ríos Durán. Son una familia humilde y sencilla, pero llena de una gran entereza y voluntad por salir adelante. Describe a su papá como un padre amoroso, trabajador y divertido; a su madre, como la cuidadora del hogar, el soporte emocional y la que escucha sus problemas. Mientras que su hermana es su mejor amiga, su confidente, esa con quien pelea por 5 minutos, para luego volver a abrazarse como si nada hubiese pasado.

 

Infancia:

 

Su niñez transcurrió hasta los 9 años en el pueblo conocido como “El Achiote”, un barrio que recuerda con nostalgia, pues todos sus vecinos se trataban como una gran familia “En ese pueblo de Achiote todos se conocen, vivíamos en un ambiente familiar lleno de amor y confianza”. Sin dejar que la añoranza de aquellos años saque lágrimas de sus ojos. Cuenta que de niña jugaba a ser doctora y maestra, le gustaba mucho…“Jugaba con mi hermana, le enseñaba todo lo que aprendía en la escuela, yo iba un año más arriba que ella, por eso solía ser la maestra y ella la alumna”.

 

Estudios:

 

Realizó sus estudios primarios entre la escuela Juan T. Del Busto de Chitré y la escuela Sergio Pérez Delgado de Monagrillo; la secundaria completa en el Colegio Segundo Familiar Cano. Fue en aquellas paredes blancas y simples del salón de primaria, donde Nathalie Ríos se apasionaba por las ciencias naturales, por lo desconocido, lo inexplicable y todo aquello que nadie entendía.

 

Actualmente, Nathalie Ríos Durán cursa el primer año de biología en la facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnologías (FACINET) del Centro Regional Universitario de Azuero (Crua).

 

Música

 

Desde niña sintió pasión por aprender a tocar el piano. En aquellos días no había presupuesto para comprar uno, mucho menos para pagar un maestro que le enseñara a tocarlo. Sin embargo, aquel pianito que le regaló su mamá sirvió para sacar sus primeras melodías. Hoy, la joven científica combina su amor por las ciencias teclea el piano y la guitarra, instrumentos que ayudan a armonizar las letras de las canciones, poemas y poesías que ella misma escribe.

 

Arte

 

Para Nathalie la ciencia y el arte se complementan, es una herramienta que le ayuda a canalizar lo que siente. Le encanta dibujar y pintar, escribir historias sobre crimen, drama y psicología; inventar y experimentar con una mente de proporciones y límites distintos… Explica: “estos son mis pequeños escapes, cómo exploto mi mente que tanto ruido hace algunas veces y necesito darle una voz, y se la doy por medio del arte”.

 

 

Mensaje y agradecimiento:

 

Para esta joven chitreana, es clave perseguir los sueños sin perder de vista el objetivo… “Traten de externalizar lo que construyen en su mente, piensen como niños y actúen como científicos”. Finalmente, quiso grabar con tinta indeleble su agradecimiento al Semanario La Universidad… “Muchísimas gracias, que alegría que me tomen en cuenta, esta es mi casa de estudio, baluarte de la educación superior”.