Mgter. Mayanin Rodriguez Caicedo, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles de la UP.
Carmen Guevara/Texto* imagen
En el marco de los doscientos años de la Independencia de Panamá de España, el Ministerio de Gobierno y la Comisión del Bicentenario reconocieron a 16 mujeres afrodescendientes influyentes y su aporte al desarrollo del país.
Alma Montenegro de Fletcher, Mayanín Rodríguez, Agatha Williams, Guillermina Mc Donald, Electra Castillo, Idania Dowman, Atheyna Bylon, Gloria Quintana, Natalia Kanem, Itzel de Hewitt, Jacqueline Hurtado, Ibeth Navas, Eunice Meneses, Aristela Blandón. Opal De Ycaza y Mibzar Powell fueron las homenajeadas quienes en medio de risas y lágrimas agradecieron la distinción.
El Semanario La Universidad tuvo la oportunidad de entrevistar a la magíster Mayanín Esther Rodríguez Caicedo, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles de la Primera Casa de Estudios Superiores, quien fue una de las homenajeadas en la categoría trayectoria académica.
Manifestó emocionada “considero que estas dieciséis mujeres representan el devenir histórico, por el rol que han jugado por su aporte al desarrollo del país”.
“Somos las representantes de esas voces que quieren ayudar a visibilizar las brechas del desarrollo, considerando que muchas veces ser mujer y, además, afrodescendiente, trae algunas limitantes”.
Relación laboral y el aporte al desarrollo del país
Rodríguez hace un alto para explicar la situación “se está dando seguimiento al ingreso laboral de mujeres afrodescendientes, en el marco de garantizar el ejercicio del derecho, del contexto igualitario”.
En otro momento dijo, “nos toca a cada una de nosotras ser las voces y ayudar a las nuevas generaciones a garantizar que somos un indicador necesario, para contar en las políticas públicas, obviamente las mujeres en la historia de Panamá han tenido su aporte en la educación, salud, deporte, liderazgo y la academia”.
Citó, con estas palabras, a la doctora Agatha Williams, historiadora de la UP, “en el contexto político, social y cultural, la mujer afrodescendiente era heredera de esa lucha de resistencia, de dignidad de las abuelas que comenzaron a dar ese marco de espiritualidad en el concepto del mundo familiar”.
Orígenes y herencia familiar
Esta dama, de origen colonense, se le quebró la voz al relatar “soy la mayor de mis hermanos, hija de una madre adolescente, con limitantes recibí el respaldo familiar para avanzar y garantizar que estudiara, porque era la herencia, se nos arraigó tanto que es lo que yo le trasmito a mis hijos y obviamente por eso siempre digo, mi rol más importante es de abuela, porque trato también de ser la cimiente de ese compromiso”.
“Valores son la mejor herencia que puedo decir que tengo de unos padres de origen humilde, pero que trabajaron incansablemente hasta el último día de su labor profesional, y es lo que nos ha ayudado a mis hermanos y a mí a seguir empujando y a decir que nadie puede robarte tu sueño”.
Formación profesional
Ingresé a la Universidad de Panamá a la edad de dieciséis años, luego de esa formación inicia mi período profesional como enfermera, muy joven, además durante la juventud tuve la oportunidad de desempeñarme como líder estudiantil, eso ayudó mucho y abonó a la sensibilidad que requería mi profesión” acotó.
Académica en mi alma mater
“Regresé a la Facultad de Enfermería, “mi alma mater”, como profesora, eso me ha permitido tener contacto con miles de estudiantes, a quienes trato de enviarle siempre ese mensaje, no dejarse robar los sueños, el cuidado de la enfermera descansa en dos arritas importantes, calidad y calidez”.
Al finalizar envió un mensaje a los estudiantes “las personas esperan siempre de un personal de salud, no solo que sea bueno académicamente, sino que sea buena persona. He tratado que sea mi norte para motivarlos, a pesar de las dificultades familiares y económicas que puedan tener. Terminar la carrera les abrirá el camino al éxito y romperá con las barreras que hayan vivido durante su período de formación”.