Luis Oldemar Guerra /Periodista
A diario se observa en las redes sociales como las personas emiten sus puntos de vista o de opinión sobre un tema en particular sin ser expertos o conocedores, muchas veces positivos, otras negativos, generando confrontaciones que en ocasiones se tornan hasta subidas de color. Si bien es cierto, todos los seres humanos tenemos el inalienable derecho a expresarnos, también es verdad que hay una delgada línea que no se debe sobrepasar para no caer en sensacionalismos, faltas de respeto, insultos y hasta injurias. Es importante estar informados, o por lo menos leer, conocer para entonces poder emitir algún juicio, sin caer en fanatismos, de esta forma hasta se puede servir como una persona a la cual se le tome en cuenta por ser alguien que busca un balance antes de emitir su opinión.
Algunas veces, quienes emiten sus opiniones, piensan que lo que expresan los transforma de la noche a la mañana en comunicadores, sin tener conocimientos de las leyes de prensa, o de información para no caer en delitos que pueden ser de calumnia e injuria. Se puede mencionar que el derecho a la libertad de expresión se encuentra fundamentado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y que dice lo siguiente: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Por su parte, el Artículo 37 de la Constitución de la República de Panamá, señala que “Toda persona puede emitir libremente su pensamiento de palabra, por escrito o por cualquier otro medio, sin sujeción a censura previa; pero existen las responsabilidades legales cuando por alguno de estos medios se atente contra la reputación o la honra de las personas o contra la seguridad social o el orden público”.
A través de la libertad de prensa, cualquier persona puede divulgar la información que le plazca, siempre que cumpla unos requisitos mínimos recogidos en la propia ley. Esto se refiere a todo tipo de canales, no hay discriminación: prensa escrita, internet, radio, televisión, etc. Cualquier difusión de opinión e información que se lleve a cabo por cualquier vía y que cumpla unos requisitos mínimos legales está amparada por la libertad de prensa. Ningún Gobierno, cuyo país contemple este derecho, puede censurar ninguna información emitida por cualquier medio o persona.