Internacionalización de la educación superior

Lun, 18/04/2022 - 23:06
Autor:

Luis Oldemar Guerra /Periodista

 

Algo que se ha convertido en un futuro inmediato ha sido la internacionalización de la educación superior, debido a los grandes retos, en materia educativa, por los que atraviesan los centros universitarios ante la nueva tecnología que es tan cambiante y se renueva en todos los campos que promueven la competitividad y la excelencia académica. Es importante que se esté consciente de las necesidades propias de cada una de las universidades, con miras a establecer las rutas adecuadas para poder encaminarse más a los altos estándares de calidad que deben poseer los egresados de sus aulas de clases. Uno de los ejemplos claros, es el establecimiento de intercambios estudiantiles y de docentes, mediante la firma de convenios, memorando de entendimientos y hasta cartas de intención, para lograr que los profesionales de determinada área adquieran conocimientos actuales, con miras a fortalecer lo ya aprendido en sus aulas y en la práctica profesional.

La cooperación internacional ha de estar fundada en una auténtica asociación, en la confianza mutua y en la solidaridad. Debe recurrir a procedimientos flexibles que permitan a los centros o a los individuos involucrados ocuparse de los problemas con su sensibilidad propia, y ha de estar encaminada a fomentar las capacidades de desarrollo de los recursos humanos en los planos nacional, regional y local, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Agrega que, entre las medidas esenciales, una de las primeras (de la que deberían encargarse, ante todo, los países y universidades interesadas) es la reforma institucional, y en particular la adaptación de la institución a necesidades específicas.

Al mismo tiempo, la cooperación internacional para el desarrollo institucional puede cumplir una función esencial permitiendo el acceso al conocimiento y facilitando su transferencia. La cooperación interuniversitaria debe ser cada vez más importante, a fin de evitar que algunos centros se marginen, en particular, los países en desarrollo, y para alcanzar más fácilmente la excelencia en la enseñanza superior gracias a una “división de tareas” entre universidades que no tenga en cuenta las fronteras nacionales. Esto representa un reto, pero reiteramos que cada uno debe ajustarse de acuerdo con los lineamientos y necesidades del mercado, para poder ofertar profesionales con las capacidades pertinentes.