Panameñas Ilustres I

Lun, 25/04/2022 - 02:53
Autor:

Dra. Aracelly De León/* Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá

Sara Sotillo 

19 de abril de 1900 – 16 de diciembre de 1961

Educadora, dirigente magisterial y feminista panameña, una de las fundadoras de la primera Asociación Feminista de Panamá y de la Asociación Magisterio Panameño Unido. Participó activamente en la aprobación de la Ley Orgánica de Educación y la Ley de Escalafón, leyes que brindaron estabilidad laboral y una escala salarial unificada a los educadores panameños, entre otros beneficios.

En diciembre de 1922, en conjunto con las feministas Clara González de Behringer, Enriqueta Morales, Elida Campodónico de Crespo y Sara María Barrera, fundan la primera Asociación Feminista de Panamá. Esta asociación tenía entre sus objetivos promover la independencia económica de las mujeres y la igualdad con el hombre en los derechos y responsabilidades ante la ley, entre otros. En 1923 participa como delegada en el Primer Congreso Feminista celebrado en Panamá, en donde se aprobó fundar el Partido Nacional Feminista y la Escuela de Cultura Femenina; esta última, establecida un año más tarde en la Escuela Manuel José Hurtado y dirigida a mujeres casadas o solteras mayores de 16 años. Operó de forma gratuita durante siete años y estuvo dirigida por un grupo de educadoras lideradas por Sara Sotillo.

Como integrante del Partido Nacional Feminista, llegó a ocupar la segunda vicepresidencia de la junta directiva participando de manera activa en la lucha por los derechos civiles y políticos de la mujer. En 1925 el Partido Nacional Feminista presentó a la Asamblea Nacional un memorial en el cual se solicitaban reivindicaciones sociales y políticas en beneficio de la mujer, documento que se constituyó en la base para la creación y aprobación de las Leyes 43 y 52 que reformaron la situación jurídica y civil de las mujeres en Panamá. En 1944 en conjunto con otros docentes funda la Asociación Magisterio Panameño Unido, institución que jugó un rol preponderante en la aprobación de la Ley 47 del 24 de septiembre de 1946, mejor conocida como la Ley Orgánica de Educación y de la ley 36 del 14 de septiembre de 1946, también conocida como la Ley de Escalafón, que dio estabilidad a los educadores.

Sara Sotillo gestiona la primera barriada residencial de educadores en América Central, llamada Barriada de Miraflores. También, fundó el Banco del Maestro que en sus primeros años benefició a muchos educadores, convirtiéndose después en la Cooperativa de Ahorro y Crédito R.L. del Magisterio Panameño Unido. Consciente de las luchas sociales, participó en el movimiento de rechazo al Convenio Filós-Hines en 1947. Sara Sotillo es una de las mujeres que cambiaron nuestra historia.