Yajaira Mc Elfresh /Comunicadora Social e Investigadora de la UP
La comunicación es un proceso, y como tal su éxito se concentra en una comunicación efectiva, es decir, que el mensaje se transmita con claridad y precisión para el receptor, que no exista desinformación, ni omisiones y malinterpretaciones en los hechos y datos de la información. Según Thompson, “La comunicación es el proceso mediante el cual el emisor y el receptor establecen una conexión en un momento y espacio determinados para transmitir, intercambiar o compartir ideas, información o significados que son comprensibles para ambos”. Es por ello, que nuestras sociedades requieren que sus miembros sean capaces de comunicar significados en palabras claras y simples, sin importar que la comunicación ocurra en cualquier tiempo o espacio.
Por consiguiente, el lenguaje tiene el dominio de las articulaciones, cada término lingüístico es un miembro, es decir, donde se determina una idea en un sonido y donde un sonido se hace la figura de una idea. La comunicación asertiva permite desarrollar esa habilidad de expresarse de forma clara y adecuada. Los sentimientos, emociones, pensamientos, ideas o necesidades, ayudan a establecer e interactuar con otras personas de manera positiva, creando buenas prácticas de comunicación social.
Las palabras deben ser seleccionadas con precisión, el hablante debe desarrollar sus pensamientos e ideas con cuidado, para poder encender o apagar la conversación que se está sosteniendo con el receptor, con el deseo de utilizar la palabra o varias de forma correcta, y lograr la habilidad de una comunicación asertiva, sin dejar de mantener su postura. La precisión no tiene que ver con la extensión de las palabras utilizadas sino al contrario la palabra más simple o sencilla, a menudo, la más precisa es la que brinda el significado asertivo dentro de la comunicación. Una sana comunicación se manifiesta de una manera abierta y desenvuelta, siguiendo las normas de respeto, dentro de cualquier tipo de comunicación verbal, escrita o gestual, ya que la comunicación debe ser funcional y directa para que los que participen de ella puedan intercambiar información, tener nuevos conocimientos, además, de comprender que la comunicación utilizada asertivamente debe integrarnos a una cultura de paz.