Aracelly De León/ Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá
Por su labor activa en el campo de la promoción de los derechos de la mujer y minorías étnicas, a nivel continental, fue considerada “Mujer de las Américas” por la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En 1923 se graduó de maestra en la Escuela Normal de Institutoras, ejerciendo por dos años en la isla de Taboga. En 1925 logró obtener una beca para estudiar en los Estados Unidos. Se graduó en 1930 como licenciada y máster en pedagogía en la Universidad de Columbia en Nueva York.
Al volver a Panamá fue nombrada directora de la Escuela Nueva Federico E. Libby, entre 1930 y 1933, profesora de secundaria entre 1934 y 1941, y catedrática de la Universidad de Panamá entre 1942 y 1961. También, fue catedrática de la Universidad Santa María la Antigua en 1976.
En el ámbito educativo fue integrante del Comité del Estudio del Niño del Ministerio de Educación en 1942, jefa del Departamento de Educación de la Facultad de Filosofía, Letras y Educación de la Universidad de Panamá entre 1944 y 1961, presidenta de la Comisión de Estudio de Educación Nacional de 1947 a 1950 y directora de la Escuela de Demostración de Estados Unidos de Brasil entre 1953 y 1960.
En 1954 fue elegida decana de la Facultad de Filosofía, Letras y Educación, siendo la primera mujer panameña en ocupar el cargo de decano.
En 1940 fue nombrada primera presidenta de la Asociación de Mujeres Universitarias de Panamá, cargo que mantuvo por tres períodos consecutivos.
Adicionalmente, fue miembro de la Comisión Nacional de Educación de 1950 a 1962, secretaria por diez años de la Comisión Nacional de la UNESCO en Panamá y vicepresidenta de 1954 a 1968, fue directora del Ballet Universitario en 1969 y presidenta del Consejo Nacional de Mujeres de Panamá en 1979. También fue la primera directora del Comité Panameño por los Derechos Humanos en 1978.
Se planteó la dificultad que presentaba el funcionamiento de la Escuela de Educación en la Facultad de Filosofía, Letras y Educación, promoviendo la creación de la Facultad de Educación, que se logró 27 años después en 1985.
Fue condecorada con las órdenes Vasco Núñez de Balboa, Manuel Amador Guerrero en grado de Gran Cruz, y la orden Manuel José Hurtado. Es una de las mujeres que cambiaron nuestra historia.