Comunicación asertiva: expresión de una sana comunicación

Mié, 29/06/2022 - 14:37
Autor:

Luis Oldemar Guerra /Periodista

 

A diario las personas nos comunicamos para poder convivir con quienes se encuentran a nuestro alrededor, decir nuestras ideas, consultar algo o simplemente llevar una plática amena. Sin embargo, pocas veces nos ponemos a analizar si realmente nos comunicamos de la forma correcta. Se debe ser consciente de que la comunicación puede enfrentar a menudo dificultades para concretarse, como deficiencias en los interlocutores, ruido ambiental y muchas veces, poca asertividad comunicativa de parte del emisor, es decir, poca capacidad para propiciar un acto comunicativo óptimo. Dicho lo anterior, se puede hacer uso de una buena comunicación asertiva cuando se tiene como objetivo el poder expresarse de manera sincera, y exponiendo lo que uno quiere, pero con la habilidad de hacerlo sin hacer daño a nadie. Dentro de las características de la comunicación asertiva se pueden mencionar: tratar de mostrar los deseos de una persona o lo que anhela, pero siempre de manera educada y honesta. Evitar los reproches personales, los ataques constantes o recurrir a informaciones hirientes que desacrediten a un individuo.

No es una comunicación pasiva o que impida el exponer lo que verdaderamente se desea. La diferencia es que se comunica con honestidad, respeto y escogiendo las palabras más adecuadas para no generar conflicto. En la comunicación asertiva se busca el equilibrio para manifestar la opinión que uno tiene sin menospreciar a alguien. Para lograr esto es importante poner en práctica la escucha activa para atender la información y el mensaje que nos transmite la persona con la que se está conversando. Hablar en primera persona para exponer lo que uno siente es primordial. Esto evita echar la culpa de manera constante a alguien, sin asumir también las responsabilidades propias. Comunicarse sin exponer juicios de valor. No es recomendable juzgar ni encorsetar a alguien, ya que eso impide que se pueda poner en práctica una comunicación asertiva. Argumentar en lugar de exigir en primera instancia. Es importante exponer razones, motivos y argumentos que den valor a la comunicación. Recuerde siempre ser empático, transmitir siempre su mensaje de forma clara, pero sin ser hiriente con los demás, hacer un buen uso del lenguaje corporal, gestual; de esta forma habrá una buena retroalimentación y se tendrá un ambiente ameno para todos.