Mgter. Carlos F. González, psicólogo, criminólogo, e investigador de la UP.
Carlos Iván Caballero G. /Periodista *Fotos: Carlos I. Caballero G. /Ian M. Arcia L.
De acuerdo a estadísticas del Ministerio Público (MP), de enero a julio de 2022, las muertes violentas se incrementaron en 14, mientras que en 2021 las muertes violentas totalizaron 12.
En los últimos 2 años no se registra variación en el número de crímenes en contra de las mujeres. De acuerdo a estadísticas del MP, entre enero y julio de 2022 se registraron 12 femicidios, números idénticos, correspondiente al mismo período de 2021.
Para conocer el criterio de algunos profesionales sobre los crímenes en mención, el Semanario La Universidad consultó a varios especialistas.
El psicólogo, criminólogo, e investigador de la Universidad de Panamá, magíster Carlos F. González, dijo que la mayoría de los victimarios, así como las víctimas, en casos de femicidios, han sido testigos de violencia doméstica durante la niñez. Esta situación lleva a las parejas a vivir en un círculo de violencia recurrente.
El psicólogo aclaró que las personalidades de tipo antisocial y narcisista ejercen excesivo control sobre las parejas. En esos casos, el victimario separa a la mujer de las amistades, para que solo responda a él.
El verdugo, a nivel psicológico, tiene grandes satisfacciones debido al control que ejerce sobre su pareja, pero al momento que ella se revela, pierde toda capacidad de tolerancia.
González advierte que los victimarios tienen trastorno de personalidad -no pierden contacto con la realidad-, pero su juicio está alterado, al no razonar de manera correcta. Estas personas establecen ideas propias para justificar las acciones que tienen en mente.
La directora del Instituto de la Mujer de la UP (Imup), doctora Aracelly De León, manifestó que la violencia contra las féminas es producto de una sociedad que se ha degenerado. El femicidio indica que desde el principio reluce la falta de respeto. Además, la mujer ha sido privada de independencia, y en repetidas ocasiones, se le han violado otros derechos.
Para De León, la mujer desde hace mucho tiempo fue apartada por la sociedad, debido a que esta se ha estructurado en torno a la figura del hombre. Antes de ser apartada, la mujer ocupó puestos relevantes, así lo confirman recientes estudios arqueológicos, concluyó.

La catedrática de Derecho Procesal Penal del Centro Regional Universitario de San Miguelito (Crusam), doctora Nadia Noemí Franco Bazán, indicó que el femicidio es un tema complicado por tratarse de relaciones entre parejas. Al añadir en el Código Penal el delito del femicidio, lo que se busca, es proteger a la mujer. En otras palabras, se envía un mensaje que advierte que quien cometa este delito, será castigado con todo el peso de la ley.
El artículo 132-A de la Ley 82 de octubre de 2013 que adopta medidas de prevención contra la violencia en las mujeres y reforma el Código Penal para tipificar el femicidio y sancionar los hechos de violencia contra la mujer señala: “Quien cause la muerte a una mujer, en cualquiera de las siguientes circunstancias será sancionado con pena de 25 hasta 30 años de prisión”:
1.- Cuando exista una relación de pareja o hubiere intentado infructuosamente establecer o restablecer una relación de esta naturaleza o de intimidad afectiva o existan vínculos de parentesco con la víctima.
2.- Cuando exista relación de confianza con la víctima o de carácter laboral, docente o cualquiera que implique subordinación o superioridad.
3.- Cuando el hecho se comete en presencia de los hijos o hijas de la víctima, entre otros siete puntos.
La jurista mencionó que en los últimos años los femicidios han aumentado, detonados por la falta de comunicación y comprensión entre las parejas. Los victimarios se adentran en frustraciones producto de la independencia alcanzada por la mujer, en el ámbito económico, y también académico, agregó.
Según Bazán, algunos victimarios incurren en el delito, por negarse a aceptar que la relación terminó; otros lo hacen porque piensan que la persona les pertenece. Añadió que el femicidio también está vinculado al alcoholismo, al abuso de drogas y a la violencia cruzada entre la pareja.
El profesor de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, magíster Plinio Francisco Valdés Fuentes, indicó que se legisló sobre los femicidios por los altos porcentajes de los últimos años. Se trata de una violación a los derechos humanos porque atenta contra la vida.
En Panamá se sanciona con severidad a quien comete este crimen, pero aún las autoridades están pensando en legislar para poner un brazalete y conocer los movimientos de los posibles victimarios, subrayó Valdés.
También, las autoridades deben invertir más tiempo y dinero en otros tipos de prevención, pero conseguir este objetivo requiere de voluntad política, puntualizó.