Reflexiones sobre el oficio del historiador en tiempos de incertidumbre

Mar, 15/11/2022 - 18:47
Autor:

Eliecer Urriola /Estudiante de Historia

Para la semana del 17 de octubre, se celebró en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, uno de los eventos de gran valor intelectual para la familia que conforma la Escuela de Historia en la Facultad de Humanidades. La temática principal fue reencontrarnos con aquellas reflexiones del oficio del historiador e historiadora en medio de un mar de incertidumbre. Durante el tiempo que fuimos presos por los barrotes de nuestros hogares, las actividades académicas se tornaron de manera digital, o las mal llamadas reuniones virtuales, a raíz de ello; una generación creció y se adaptó a las nuevas formas de aprendizaje.

Las jóvenes mentes que absorbieron el mayor potencial de cada uno de los profesionales, hoy pueden decir que no fue fácil y no todos enfrentamos los cambios de manera positiva, pues habíamos crecido marginados por el avance tecnológico.

En el curso de historiografía, primera parte, comprendimos algunos términos como “El oficio del historiador” y el quehacer, es por ello que el plato principal del seminario era dedicado a un balance histórico que involucra el estudio de ella; claro, eso sí, sin dejar atrás a los expositores internacionales que nos ilustraron de manera directa las diferentes formas de abordaje sobre un tema en particular.

Pero, aunque hemos avanzado de manera progresiva, aún en nuestro país se desconocen nuevas tendencias y métodos, que nuestros países vecinos han implementado, es el caso de la historia del tiempo presente, trabajada por el historiador Hugo Fazio Vengoa en la obra “La historia del tiempo presente: historiografía, problemas y métodos” el cual nos lleva a un completo viaje sobre una de las tendencias que revolucionó la contemporaneidad.

Para la segunda mitad de la década de los sesenta, estallaron nuevos planteamientos con la necesidad de reformar o de influir un régimen de historicidad, el cual consiste en traducir y ordenar las experiencias del tiempo y de darles sentido. Si bien es cierto, para algunos críticos, el alcance de la historia del tiempo presente la reduce a una pura crónica periodística o simplemente la excluyen del campo epistemológico de la saben lo que les espera, irse o ser botados por no cumplir o dejarse manipular.

Le hacemos un llamado a los colegas en este día, para que no paren en su incesante labor de divulgar la verdad, además de seguir su preparación académica, tomando cursos, seminarios, diplomados y hasta maestrías para así historia al asociarla más con la ciencia política o la sociología.

Es por ello que el autor aclara que la sociología estudia la sociedad, la antropología estudia el hombre, la ciencia política estudia el poder en diferentes facetas, pero la historia se estudia a ella misma. ¿Qué nos limita a hacer historia del tiempo presente en Panamá? o ¿Cuál es el mayor miedo al intentarlo? Con sinceridad, no tengo respuestas a esas interrogantes, ni mucho menos aquellos que me anteceden, lo que sí puedo decir es que siendo las últimas décadas del siglo XX panameño lo bastante global e internacional, nos abre una ventana de oportunidades para enfrentar esos retos.

Espero que mi prosa pueda persuadir a esta generación de jóvenes estudiantes que hoy están ansiosos por aportar a la historiografía panameña.