Dra. Aracelly De León / Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá
La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.” Los efectos psicológicos adversos de la violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas.
La violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, devastadoras y persistentes en el mundo de hoy: - 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo ha sufrido violencia física o sexual. - 1 de cada 2 mujeres asesinadas en el mundo murió a manos de sus parejas o familiares. - 1 de cada 5 mujeres y niñas ha sufrido violencia física o sexual de manos de su pareja en los últimos 12 meses. Por esto y otras razones ha surgido la Iniciativa Spotlight.
Se llama así porque pone el foco en las diferentes modalidades de violencia contra las mujeres y las niñas, así como, en otras prácticas discriminatorias que limitan el acceso a oportunidades para el desarrollo humano, convirtiéndola en el centro de todos los esfuerzos encaminados a hacer realidad la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas.
La Iniciativa Spotlight es una estrategia global financiada por la Unión Europea y ejecutada por las Naciones Unidas, con el objetivo de brindar soluciones para los retos que la violencia contra las mujeres y niñas representa. Impulsa la adopción de compromisos políticos al más alto nivel y contribuye a conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo 5 sobre la Igualdad de Género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.
La ola de protesta por la violencia explícita e implícita contra mujeres y niñas surgió, también, cuando la comunidad internacional había llegado a consensuar que «una precondición para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible - como acabar con la pobreza o llegar a la educación para todos - es acabar con la violencia contra mujeres y niñas”.
Un año después, la iniciativa Spotlight tiene asignados fondos para su labor: 500 millones de euros comprometidos, básicamente. Si bien los proyectos europeos de desarrollo desde hace muchos años consideran el aspecto de género, «a nivel global, esta iniciativa es muy significativa.
Es la primera vez que se invierte directamente en erradicar la violencia de género. Más de 1,6 millones de mujeres y niñas se han beneficiado de servicios contra la violencia de género.