Incidentes y actos violentos

Vie, 20/01/2023 - 16:36
Autor:

Eliecer Urriola /Estudiante de Historia

Quizás habrían escuchado de la historia contada desde la cotidianidad o historia del día a día, por consiguiente, durante los años en que Panamá cobijó en su territorio un sinnúmero de oleadas migratorias, la sociedad tuvo que adaptarse a nuevas formas de convivencia, en especial las ciudades de Panamá y Colón.

Los incidentes transcurrirán en cabarés, cantinas, calles y establecimientos de diversión nocturna, por esta razón me parece interesante mencionar el caso del aviador R. W. Smith. A eso de las 10:00 p.m., del 1 de abril de 1933, el aviador de la Armada Americana se estaciona en la pista de Coco Solo, así lo detalla el reporte de ingreso; minutos más tarde se dirige al Cabaré Richmond en compañía de dos mujeres de nacionalidad panameña, (Lucila Livingston y Lucila Nurse) una de estas damas trabajaba en el local ya mencionado. Lo que parecía una noche tranquila y de diversión, se convertiría en una escena sacada de una película de acción, al mejor estilo del viejo oeste.

El informe de los testigos, describe que se sentaron en una mesa y ordenaron tres vasos de cerveza, y Smith le pidió a Lucila Nurse que bailaran, pero enseguida fueron abordados por el Policía Municipal Nº 5 Gregorio Martínez, quien al parecer le preguntó algo, pero en castellano, y Smith no entendió, lo que originó tomarlo por el cuello de la chaqueta y empujándolo hacia atrás liberó toda su furia en contra de Smith. “Empujó a Smith hacia atrás a través de las puertas de resortes, y Smith cayó sobre la acera. Martínez le levantó y le puso de nuevo en pie y siguió pegándole con su garrote”. Legación de los Estados Unidos de América, abril 11 de 1933. Se pueden preguntar qué pasó con el Oficial panameño y el aviador Smith. Luego de haber intervenido algunos agentes, llevaron el caso a manos de la corte y Juzgado Nocturno de Colón, quienes dedujeron que el ataque al piloto fue injustificado.

Como era de esperarse, rápidamente se le envió una carta (informe) al Ministro de Relaciones y Secretario de Gobierno y Justicia, acerca de lo sucedido, explicando que el Alcalde había dado de baja del cargo al Oficial Nº5 y, sobre todo, que el piloto no recibió ningún daño de incapacidad. Este y otros casos eran frecuentes en los juzgados nocturnos de Colón y Panamá, y escenas como la del Cabaré Richmond, en donde eran involucrados panameños y estadounidenses, nos deja a la imaginación el comportamiento cultural en la primera mitad del siglo XX.