Profesora Ángela Reyna/ Enfermera de Salud Mental
Esperar los mejores resultados en la formación del estudiante de Enfermería en la práctica clínica es responsabilidad del docente, sacar lo mejor de él, también. Cada estudiante es único, con sus cualidades, capacidades, habilidades y con un enorme potencial que hay que explorar, desde el que cumple con todas las asignaciones, hasta el que dice: “profesor, se me olvidó el trabajo ¿Se lo puedo traer mañana?”. Considerar que olvidar es parte de la naturaleza humana, sin embargo, para sacar la mejor versión es obligatorio investigar y analizar la causa que provoca el incumplimiento.
La mejor versión significa detenerse a explorar el aspecto personal, afectivo, cognitivo y las habilidades socioemocionales que posee, sin olvidar que cada estudiante cuenta con ritmos y estrategias de aprendizaje distintos. El profesor debe ser persistente, flexible, tenerle confianza, ser respetuoso y agradable con él. Estos son elementos necesarios para que el estudiante se sienta motivado y experimente el deseo de dar lo máximo para su rendimiento académico y formación profesional. La persistencia consiste en mantener al estudiante focalizado en las competencias del curso. La flexibilidad es recordarle que hay límites y plazos para entregar las tareas y que es imperativo que cumpla; sin olvidar que hay que permanecer abiertos a las necesidades y avances de cada estudiante.
El profesor debe cuidar la autoestima del estudiante, lo cual influye poderosamente en su desempeño académico. Debe brindarle confianza, recordarle que confía en sus capacidades, aunque a veces la situación se vea un poco difícil. El estudiante necesita sentirse seguro en la práctica clínica, sentir que tiene un profesor a su lado para guiarlo, dispuesto a aclarar las dudas que surjan de la experiencia vivida, mientras va madurando y evolucionando como estudiante. Buscar las cosas que ha mejorado o está en ese proceso, atender lo que va consiguiendo y no centrarnos en lo que le falta, así como reforzar cada pequeño esfuerzo o avance que ha realizado.
Solo así sacaremos la mejor versión de él. La carrera de Enfermería está basada en las buenas relaciones humanas, buscar el momento adecuado para preguntarle al estudiante ¿Cómo te sientes hoy? ¿Cómo estás? Ver más allá de las asignaciones y procedimientos, se trata de crear un vínculo afectivo, entre profesor y estudiante, una interacción esencial que favorece el desarrollo de su aprendizaje. La mejor versión es practicar el respeto mutuo, tratar al estudiante como me gustaría ser tratado, ofrecer apoyo, considerar sus errores, valorar su opinión y virtudes, y evitar los prejuicios. Siempre manteniendo una mirada amplia hacia los desafíos que representa la diversidad con sus nuevos enfoques.
Es importante recibirlo con una sonrisa, para que se sienta cómodo y se vuelva proactivo, dispuesto y capaz; una sonrisa alegra el alma y crea un ambiente confiable para él. Sacar la mejor versión del estudiante es crear ambientes emocionalmente positivos donde se formen no solo profesionales con conocimientos, habilidades y destrezas sino personas equilibradas cuidando de sí mismos y al servicio de los demás.