Omar A. Joseph /Relacionista Público
En el marxismo, propiamente las masas, son las clases sociales más desfavorecidas, procedentes del proletariado industrial y el campesinado. Por su parte S. Freud estudia en Psicología de las masas (1921) las características profundas de la psicología colectiva y los efectos de la masa sobre la psicología del individuo. -Wikipedia-. La masa no sería la suma de individuos, sino que formarían un ser psicológico provisional. La masa se puede ver como una amplia comunidad afectiva. Freud acepta que en el individuo integrado en la multitud emerge, y en cierta forma domina, la personalidad inconsciente sobre la consciente. -ibid-.
En comunicación, la “mass media”, medios masivos de comunicación, son todos aquellos que así, por su nombre, llegan a una gran cantidad de personas (masas) a la vez. Llámense: Tv, radio, periódicos, redes sociales, etc. Su contenido variado, cuyo principio se ha ido desvirtuando día a día hasta llegar a ponderar y hacer millonarios a los “tontos”. Hoy, gana más una chica desnuda que una cardióloga. ¿Cómo decirles a nuestros hijos que estudien? Si esta nueva sociedad empuja exactamente hacia la otra dirección. “la estupidez”.
“El tsunami” que resulta ser la nueva ola de la inclusión, dándole sentido a lo absurdo, la juventud desprotegida y la niñez débil de valores y crianzas -pues sus padres han de ir a trabajar, por el sustento. Dejado tiempo mínimo para compartir y criarson presas fáciles para las redes sociales, las vanidades, los sin valores, la pornografía en todas sus variables, la depravación que lleva a niñas – más comúnmentea sexualizarse con bailes y ropas propias de vedettes.
Pero, se “monetizan”. El resultado es la permisibilidad que la opacidad de leyes en redes sociales permite, u otra degeneración, como lo dice Mel Gibson en su recomendación de “Sound of Freedom” un film que muestra la niñez victimizada. “Elle tiene derecho de hacer lo que quiere”.
Que un grupo de profesionales o personas cuyo comportamiento social entendamos como correcto, discutan estos temas en los foros cualquiera que sea, dan por legítimo las existencias de estos y la visibilizan (lo que hago en estas líneas) allí está tendida la trampa. Luego un grupo de personas con derechos humanos, van por la libre torciendo e interpretando lo que les de la gana, otra vez absurdo.
Repitiendo tantas veces que van normalizando lo contrario a lo socialmente establecido como conjuntos de buenas normas. Bien, que una persona exija el derecho a sentirse perro, antes le llamábamos locura, hoy es su derecho a ser perro. Como absurdo también lo es, véase la trampa, llamarle a una persona que desapruebe la unión de personas del mismo sexo, “Homo-fóbico” desde su etimología, (homo= hombre/ fobia=miedo irracional) así pues, homofóbico = ¿Miedo irracional al hombre?; como lo son: la aracnofobia, claustrofobia, hematofobia y etc.
Por ejemplo, con esta trampa, los altavoces y campañas adecuadas han logrado sembrar en la psiquis del hombre, la homofobia, que es un absurdo. “Cada uno de nosotros tiene una visión del bien y del mal. Tenemos que alentar a las personas a avanzar hacia lo que piensan que es bueno.” (Papa Francisco).