Nilson De Boutaud /Profesor de Historia y estudiante de Maestría en Historia de las Relaciones entre Panamá y los Estados Unidos
Al concluir las obras del Canal de Panamá en 1914 se abre una nueva vía marítima en donde el intercambio comercial se realiza en forma más expedita. Desde el siglo XIX las principales potencias de la época ya expresaban su necesidad de construir un canal que uniera en las Américas los grandes océanos; Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos los participantes de este proyecto.
Primero Francia, que fracasa en su intento y posteriormente los Estados Unidos, quienes finalmente construyen el canal por Panamá. Contando con toda la tecnología del principio del siglo XX, los estadounidenses, se erigían destinados por Dios de llevar la civilización a los pueblos incivilizados.
Tuvieron la necesidad de construir el canal en territorio de la incivilidad, en las tierras de negros y demás razas inferiores, plagadas de enfermedades. John Lindsay Poland en su obra «Emperadores de la Jungla» nos dice “La construcción por parte de Estados Unidos del canal en Panamá respondía a imperativos estratégicos para el aumento del poder imperial estadounidense.
Actitudes estadounidenses prevalecientes sobre el ambiente tropical, la civilización y la raza sirvieron para racionalizar la manera en la cual los Estados Unidos prosiguió sus objetivos”. A pesar de su actitud de superioridad la necesidad de construir la vía acuática solo fue factible en el trópico insalubre e incivilizado.
La necesidad que tiene el llamado primer mundo de los lugares del tercer mundo ha sido una constante. La explotación que se da en las tierras latinoamericanas por las grandes transnacionales estadounidenses, europeas y asiáticas nos demuestra que ese primer mundo no se hubiese desarrollado sin el aporte del mal llamado tercer mundo.
Un ejemplo fehaciente es el Canal de Panamá incrustado en la selva tropical, habitada por negros e indios, por gente incivilizada; que, sin embargo, construyeron el canal, son formadores del desarrollo de la civilización y sin su aporte el mundo no conocería esta magna obra.
La necesidad de construir un canal que uniera ambos océanos era el objetivo de las potencias europeas (Francia y Gran Bretaña) y de los Estados Unidos y cualquier obstáculo debía ser salvado, al darse el rechazo del Herrán-Hay por parte del Senado Colombiano el 12 de agosto de 1903, los Estados Unidos toman la opción de crear una nueva república en el trópico, ese trópico desdeñado, pero de suma utilidad para su proyecto de expansión e influencia en las Américas y en ese marco se proclama la República de Panamá.
Las preguntas recurrentes serían, ¿el trópico necesita de la civilidad de los blancos para su desarrollo? ¿pueden los blancos desarrollarse sin el apoyo del trópico? La respuesta a estas preguntas es la misma, el desarrollo del capitalismo del primer mundo dependerá del tercer mundo y un buen ejemplo de ello es el Canal de Panamá, una obra del primer mundo en el tercer mundo.