Aneyka Hurtado,/ doctora en ciberseguridad Facultad de Informática, Electrónica y Comunicación
Computación en la nube es un modelo de servicio informático. ”Nube” se refiere a un conjunto compartido de recursos informáticos. Como resultado, están surgiendo empresas que se especializan en subcontratar todo, desde centros de datos y servicios administrados, infraestructura, la seguridad informática, desarrollo de software, centros de llamadas, soporte remoto, mantenimiento de aplicaciones y almacenamiento de datos, fácilmente disponibles y accesibles con una interacción mínima con el proveedor.
Este paradigma presenta un desafío para las empresas acostumbradas a tener sus propios centros de datos, comprar licencias de software o desarrollar programas internamente. La subcontratación de servicios de Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC), es un sector de rápida evolución en la economía mundial.
Las recientes crisis financieras han reforzado esta tendencia, con mercados emergentes en Asia, Europa del Este y América Latina compitiendo con potencias establecidas como India y China.
La terminología es extensa y variada. Estamos hablando de offshoring (subcontratación fuera de un país o continente), nearshoring (subcontratación a un país cercano) y centro o Hub de conexiones (donde una organización coloca unidades de servicio internas en países con costos laborales más bajos.)
Al crear un plan de negocios en la nube debe priorizar sus necesidades y considerar la estrategia comercial y dinamismo de la empresa, es posible que necesite reducir los costos operativos, mejorar la eficiencia, mejorar la calidad o todo a la vez; considerar el impacto negativo en sus empleados al adoptar nuevas formas de trabajar es una variable importante a considerar en la gestión de cambios.
Una vez aclarados los objetivos, se realiza un análisis del contexto organizacional para determinar el nivel de madurez de las áreas a tercerizar, considerando procesos operativos, gerenciales y de compras. Al determinar sus necesidades, debe conocer las buenas y malas experiencias de empresa que ha realizado subcontratación de un servicio en particular y sopesar la siguiente alternativa, ¿Se necesita un proveedor local o puede ser un proveedor fuera del país o continente? Una vez despejado el panorama, se procede con la investigación de mercado para determinar qué proveedores ofrecen para un determinado servicio.
La respuesta del proveedor es fundamental, permite la alineación de objetivos, la elaboración de presupuestos, la preparación del proceso de toma de decisiones y la determinación del contrato. La evaluación del proveedor debe planificarse teniendo en cuenta las mejores prácticas y estándares, los requisitos comerciales, la evaluación comparativa, las pruebas y las entrevistas.
Es un error de muchas organizaciones, no invertir en visitas a proveedores finales; garantiza la compatibilidad cultural y de procedimientos. El costo de la subcontratación de consultores se amortiza cuando se tienen en cuenta los ahorros y las eficiencias logradas. En este punto, se requiere la intervención legal para completar la transacción.
El principal desafío es gestionar la transición al nuevo proceso y mantener informados a los empleados desde el principio.