Carmen Guevara C./Periodista*Foto: Ian Arcia *Fotos cortesía: Mgter. José Álvaro)

La reinserción en las cárceles es un fin conjunto, no depende solo de la institución penitenciaria, también del penado de libertad. La Universidad de Panamá, a través del Centro Regional Universitario de San Miguelito, cuenta con un Programa Anexo en el Centro Femenino de Rehabilitación «Cecilia Orillac de Chiari» (Cefere).
Para conocer la tarea académica, investigación y extensión que realiza el Crusam con las privadas de libertad del Cefere, el Semanario La Universidad entrevistó al coordinador del programa, José Álvaro, quien además es catedrático de Historia en la Facultad de Humanidades.

Destaca que en 2010 se realizaron conversaciones entre el Ministerio de Gobierno y Justicia, y la universidad con el objetivo de explorar el desarrollo de un programa a nivel universitario en el centro femenino. Los 3 primeros años fue de maduración. El 2 de septiembre de 2013 se inauguró el anexo universitario. El programa contó con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas, el Ministerio de Gobierno y Justicia, la Embajada de los Estados Unidos y la Universidad de Panamá. José Álvaro menciona que a la fecha y por 10 años, solo la UP brinda aporte financiero.
La gestión fue auspiciada por el director del Crusam, doctor Luis Acosta. El primer coordinador fue el profesor Gilberto Marulanda. Inició con carreras como Call Center, Desarrollo Comunitario, Informática para la Gestión Educativa y Turismo Histórico Cultural. La matrícula rondaba los 30 estudiantes, posteriormente se crearon otras carreras; Diseño de Moda, Licenciatura en Ingeniería Logística, Mercadeo, y recientemente Periodismo Digital. Aunque, las especialidades iniciaron como técnicas, luego pasaron a la licenciatura. En la actualidad tiene una matrícula de 45 estudiantes.
¿Graduaciones?
En 2016 hubo una graduación. Con el cambio de medida cautelar de libertad por estudio muchas han obtenido el título de técnico y licenciatura en acto de promoción del Crusam. Más de 100 féminas han logrado graduarse.

¿Logística para impartir clases?
Funciona como cualquier otro programa anexo universitario, se elaboran los horarios normales y dependiendo de las asignaturas, se establece el número de profesores que imparten las clases a lo interno del establecimiento penitenciario.
En este momento imparten clases 10 profesores, pero por lo general dependiendo de la cantidad de carreras pueden llegar de 20 a 25 docentes.

¿Clases no presenciales?
Como no se contaba con la conectividad por la condición de penal, se decidió desarrollar los semestres a través del sistema de módulos, el cual se mantuvo del 2020 a 2022. A partir de 2023 retornaron a la presencialidad.
¿Experiencia de los docentes en un escenario distinto?
No hay variación entre lo que se hace en el programa y un aula en la Universidad de Panamá. Se ha logrado establecer una mística de trabajo y compromiso, no se desarrolla solo lo que es académico formal, vemos el concepto de su formación integral en la ética, moral, valores, solidaridad y compromiso social. Es una visión de formación de la nueva mujer con visión social.

Réplica del programa?
La universidad abrió un programa adicional en El Centro de Rehabilitación El Renacer y en el Centro Regional Universitario de Veraguas con el Técnico en Inglés Conversacional, pero funciona como programa anexo universitario. Es un programa que ha sido visto y solicitado por otros países. El rector, Eduardo Flores Castro, en su visita al Ecuador presentó la experiencia de Panamá, que la nación suramericana intenta replicar.
¿Presupuesto del anexo en el Cefere?
En el caso del centro femenino la administración del doctor Eduardo Flores Castro, para reacondicionar al Cefere, dispone de una propuesta para la restructuración de las aulas de clases que, debido a la pandemia, (2 módulos se encuentran en un estado no adecuado), igual que la oficina central del anexo universitario.
Promotoras de cambio
La historia del centro femenino es enriquecedora, sobre todo, por el papel de la transformación de quienes han podido tener un desliz en la vida y que, a través de la formación integral, hoy son promotores de cambio.
La solicitud de cambio de medida de libertad condicional por estudio, se concede siempre a un 99.9 %. Esto representa un reconocimiento sobre el aporte en la investigación, la entrega que tienen nuestras estudiantes que nos enorgullece decirlo. Y, todas aquellas que han logrado libertad por estudio no han vuelto al centro femenino.

Es la satisfacción más grande que nos llevamos quienes administramos el programa y, sobre todo, el cuerpo académico que entrega cuerpo, alma, corazón y vida; son los héroes de todo ese logro de cambio social que se aprecia en nuestras estudiantes.