Carlos Iván Caballero G. /Periodista *Foto: Ian M. Arcia L.

Las estadísticas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, (Unicef), revelan que, en 2020, 150 millones de niñas y 73 millones de niños en todo el mundo sufrieron algún tipo de abuso sexual. Figura como el segundo delito más lucrativo a nivel global.
Las cifras fueron suministradas por la doctora Rosaría Correa, directora del Instituto de Derechos Humanos Justicia y Paz de la Universidad de Panamá, durante el congreso denominado “Garantizando el derecho de acceso a la justicia de la niñez y adolescencia”.
Correa quien forma parte del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (ONU), agregó que anualmente 3 millones de depredadores sexuales viajan por todo el mundo en busca de sus víctimas. Agregó que la base de datos de la Interpol posee más de 4,3, millones de imágenes y videos, sobre explotación sexual a menores, y ha identificado a más de 35 mil víctimas en todo el mundo.
Muchos no quieren hablar sobre el tema, sin embargo, durante toda una semana en la UP, se discutirá, analizará y reflexionará desde cada una de las disciplinas científicas, perspectivas y posiciones posibles.
La doctora hizo un llamado a las instituciones que tienen que ver con la seguridad para que permitan a la universidad proponer nuevas líneas de investigación que corresponden con la necesidad país.
La magistrada presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), María Eugenia López Arias, durante su exposición denominada: “Delitos que afectan a los niños, niñas y adolescentes, considerados amenazas tecnológicas”, mencionó que cada día es más frecuente que este conjunto tenga acceso a Internet y al entorno digital.
Indicó que la tecnología que brinda información y comunicación también encierra un potencial peligro al utilizarse sin control alguno. Los niños y adolescentes están particularmente expuestos a la violencia en este escenario, que puede tener graves consecuencias en el desarrollo de la salud mental y la integridad personal.
Explico que es un deber apremiante que los Estados y la comunidad internacional garanticen la efectividad en el derecho de los niños, niñas y adolescentes en relación con el medio digital.
El defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, destacó que es tiempo de unirse y mostrar el rechazo a este problema que es violatorio a los derechos fundamentales de las personas.
La explotación sexual es un fenómeno global que ha existido durante muchas décadas, pero ha continuado evolucionando a través de los tiempos, y sigue siendo motivo de preocupación en la actualidad.
Leblanc expuso un extracto de un informe de la Comisión Nacional de la Prevención de Delitos Sexuales (Conapredes) el cual señala que en la relación sexual remunerada, trata sexual, pornografía infantil y el ciberacoso, las víctimas están entre las edades de 2 a 17 años.
Otro hecho que destaca es que, en la relación sexual remunerada, turismo sexual, pornografía sexual, ciberacoso y la trata sexual, las víctimas están entre 6 a 18 años.
El defensor explica que las redes sociales han facilitado la distribución de la pornografía infantil. Revela que la búsqueda de servicios sexuales está ligada a la trata de niños y adolescentes.
Explicó que en este mercado los traficantes reclutan, trasladan y explotan a personas menores de edad, bajo la imposición y el engaño.
El vicerrector de Investigación y Postgrado, doctor Jaime Javier Gutiérrez, indicó que el congreso científico en contra de la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes está basado la investigación pura desarrollada por analistas expertos.
De igual forma, el congreso es un llamado de atención de la universidad para que la explotación sexual, sea un tema de discusión permanente, el objetivo es que la sociedad conozca la realidad de lo que sucede, dijo.
El doctor dijo que el evento es una invitación a unir esfuerzos y añadió que la UP está en plena disposición de brindar sus mejores recursos y talentos para contribuir a la solución del tema.