Educación y buenas Costumbres

Mar, 31/10/2023 - 14:13
Autor:

Luis Oldemar Guerra /Periodista

La educación y las buenas costumbres en otrora era una cuestión que indicaba que una persona tenía valores que eran inculcados desde pequeño por sus padres en el hogar y reforzados en el colegio, por sus maestros y profesores.

Una obra clásica de etiqueta y buenos modales es el Manual de Urbanidad y Buenas Maneras escrito por Manuel Antonio Carreño en 1853, que es un referente para las personas interesadas en aprender sobre el comportamiento adecuado y cortesía en la sociedad.

Tanto padres como docentes se valían de este valioso texto para enseñar a los pequeños cómo comportarse ante diferentes situaciones.

Se debe recordar que la buena educación y las buenas costumbres son lo mismo antes que ahora, al igual que se debe tener presente que la sociedad también cambia, y por consecuencia la forma de comportarnos.

Quien no recuerda en su niñez que con solo una mirada de su madre sin decir palabra alguna se comprendía el mensaje que nos quería dar, en ocasiones que nos retiremos al cuarto, porque los adultos iban a conversar y en esas conversaciones los niños no intervienen.

Otro ejemplo, era que al salir a la calle los padres le advertían a uno que no había plata para comprar nada y que no se te ocurriera pedir o hacer un drama en la calle, porque al llegar a casa, ya sabias lo que te esperaba.

Habrá quienes dirán que eso era maltrato, pero ¿cuántos pueden dar gracias a que por ello hoy son personas de bien? Por esos regaños y hasta porque no decir “latigazos”.

Enseñanzas que no deben pasar de moda como cederle el asiento a un mayor, ayudar en casa sin poner mala cara, obedecer a sus padres, entre otras, son costumbres que se han perdido y con ellas el respeto y la educación.

Según el sitio web https://www.educo.org/blog/donde-han-ido-a-parar-las-buenas-costumbres/ lejos de ser costumbres anticuadas o caducas, la buena educación sigue siendo imprescindible a la hora de educar a nuestros hijos. Principalmente porque les hará desenvolverse mejor en casa, la escuela y durante sus actividades sociales.

Requiere paciencia, constancia y mucha mano izquierda, pero recuerda que no siempre podremos estar delante, recordándoles lo que deben o no deben de hacer. Como todo lo relacionado con la educación infantil, los padres y educadores, son los que deben dar un buen ejemplo. Son, en definitiva, los modelos a seguir.

Así que antes de aleccionarles, se debe hacer un trabajo de introspección y evaluar cómo nos comportamos nosotros. A la hora de hablar con los niños sobre las buenas costumbres, asegúrate de explicarles por qué son importantes y qué esperas de ellos. Aprenderán mucho antes si entienden lo que dices y por qué. No lo dudes, está claro que necesitarán que se lo recuerdes. Cuando se comporten bien, díselo. Y cuando se porten mal, no te centres solo en lo negativo.

Recuerde que una buena educación en valores te abre un mundo de oportunidades.