Luis Oldemar Guerra /Periodista *Fotos: Ian M. Arcia

“Vivimos momentos difíciles por la traición de un gobierno que escuchó el sonido de sus cajas registradoras entregando el país a una empresa minera cuyas acciones son dominadas por tres estados: China, Corea y Canadá, hecho de por sí prohibido por nuestra constitución”. Así se expresó el doctor Franklin De Gracia, director del Instituto Centroamericano de Administración y Supervisión de la Educación (Icase) de la Universidad de Panamá (UP).
El pronunciamiento formó parte del acto protocolar de la izada de la bandera en el campus Harmodio Arias Madrid, evento que anualmente realiza la UP el 1 de noviembre. Al inicio de su expresión oral mencionó: “Olvidar la historia puede ser tan peligroso como ignorar la realidad”, del periodista y escritor Julius Fučík.
Hizo una síntesis de los diferentes momentos de la historia nacionalista destacando que los años de la época republicana ha costado recuperarlos. Agregó que este momento no se puede olvidar a quienes prefirieron el sacrificio y hasta el martirologio antes que sentir la patria por extraños invasores.
En tanto, el doctor Eduardo Flores Castro, rector de la Universidad de Panamá, recordó que en 2015 presentó en la Asamblea Nacional un anteproyecto de Ley para prohibir la minería metálica a cielo abierto en toda la República de Panamá. La solicitud se entregó junto a mil 800 firmas de personas después de escuchar una conferencia sobre los efectos de la minería metálica. Explicó que en tal sentido se realizaron entre 18 a 20 conferencias en el país, tratando de crear conciencia sobre los peligros de la minería metálica.

Puntualizó: “Panamá no tiene vocación minera, la minería es pan para hoy y hambre para mañana. Creo que la población ha tomado conciencia de ello. Le pedimos a la Corte Suprema de Justicia y al Gobierno Nacional que escuchen el clamor de un pueblo”.
La máxima autoridad de la Casa de Méndez Pereira agregó que el país se encuentra en un momento histórico, son las primeras fiestas patrias que se celebran bajo estas condiciones, que son distintas a los sucesos previos a la invasión, porque ahora es un pueblo que está clamando por la protección de la naturaleza.
