Gregorio De Gracia *Periodista/ Fotos cortesía de Oscar Gordón.

Oscar Gordón, mejor conocido en el argot boxístico como “Míster Nocaut”, actualmente se desempeña como mensajero en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá.
Se retiró en 2002 con un palmarés (méritos) de 22 peleas profesionales, 19 por la vía del nocaut, y 3 derrotas por decisión dividida. Revela que su retiro también está vinculado con el hecho de que el boxeo era mal pagado.
Para conocer detalles de este clásico personaje, el Semanario La Universidad entrevistó a Gordón, quien realiza su faena con pasión y amor a la institución.
¿Cómo se define?
Como una persona de principios, con valores éticos y morales, inculcados por mis padres. Además, humilde, amigable, conservador, campechano, pero siempre recordando que el más grande se llama Dios.
¿Orígenes?
Soy el fruto de la relación entre Oscar Gordón Real y Dora Aminta Murillo. Tengo 8 hermanos.
¿Dónde estudió?
Mis estudios primarios los realicé en la Escuela Nicolás Pacheco, ubicada frente a la Casa Boyacá, contiguo a la Plaza Herrera, en San Felipe. Los secundarios en el Colegio doctor Alfredo Cantón, de San Miguelito y el Colegio Práctica de Comercio. Posteriormente, estudié electrónica en el Instituto Tomás Alba Edison (Itae).
¿Infancia?
Hasta la edad de 3 años viví en Paraíso, antigua Zona del Canal. Luego me mudé a calle 24 Calidonia, al barrio de El Marañón, contiguo al Museo Afroantillano, lugar donde pasé mi infancia y juventud. Allí me divertía jugando La Lata, el Escondío, Compañerito Pío Pío, etc. Estos entretenimientos ya no se ven porque la juventud está esclavizada al celular.
Mis padres eran muy estrictos, si no hacíamos la tarea no podíamos jugar. Éramos obedientes a ellos. Meditábamos en sus consejos y de los adultos. Si hacíamos algo malo no lo volvíamos hacer, por eso esa generación aún permanece porque nos inyectaron esos principios y valores.
Además, jugábamos con pistolas de agua, papelillo o salva al vaquero y bandido. En este tiempo no se puede regalar una pistola porque los jóvenes van creciendo con ganas de tener una de verdad.
¿Por qué entró al mundo del boxeo?
Mi inspiración fue Ismael Laguna, conocido como el “Tigre de Santa Isabel”, quien se coronó campeón mundial en 1975. Fui influenciado por mi tío y mi hermano, quienes practicaron boxeo en el gimnasio Pascual Ciela González de El Marañón.
Cuando joven asistía a las famosas cartillas llamadas “Abre Boca”. Cuando salíamos del lugar sentía el deseo de subirme al ring a boxear. No tenía el peso, por lo que esperé hasta subir a las 100 libras, e ingresé al boxeo amateur realizando mi primera pelea.
En amateur realicé 22 peleas de manera consecutiva, ganándolas todas por la vía del nocaut, razón por la cual el cronista deportivo, Papi Méndez, en sus escritos me quiso bautizar con el apodo de Flash Gordon, pero la fanaticada me dejó con el apodo de Míster Nocaut. Estuve bajo la tutela de los hermanos Bolívar y Harmodio “Moyo” Icaza y también de Samuel Lewis Navarro, quien fue canciller de la República.
¿Combate más difícil?
Ante el colonense Ricardo “Loco Loco” Bennett. Peleamos campeonato nacional en las 118 libras, categoría gallo, a 12 asaltos. El hombre se me montó en bicicleta en todos los asaltos; era muy escurridizo y el ídolo de Colón.
¿Cuál debe ser el perfil de un boxeador?
Para ser un hombre exitoso como lo fueron Ismael “El Tigre de Santa Isabel” Laguna, Roberto “Manos de Piedra” Durán, Ernesto “Ñato” Marcel, Hilario “Bujía” Zapata y Eusebio “El Alacrán” Pedroza, entre otros, hay que ser estricto en la disciplina, lleno de valentía, de entrega, de sacrificio, alejados de los vicios y obediente a su manager y entrenador.

¿Instituciones en las que ha laborado?
El boxeo me abrió puertas para ingresar a laborar en instituciones públicas como la antigua Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (Clicac), Ministerio de Hacienda y Tesoro (Inspector), Dirección de Migración y el Ministerio de Desarrollo Social.
¿Mensaje a los jóvenes que practican deporte?
Para ser un atleta exitoso debe ser una persona de entrega, guerrero, tener disciplina y ser valiente. Además, deben estudiar para que cuando se retiren del deporte puedan desempeñarse como profesionales exitosos en alguna área del saber.