¿Plutocracia?

Lun, 05/02/2024 - 15:14
Autor:

Lic. Omar A. Joseph Relacionista Público

Mi edad y conciencia me permiten recordar con cierta claridad cuando el expresidente Endara, en el fragor de una campaña presidencial, para volver a ser Presidente decía: (Plutocracia - YouTube) dejó esta frase que a fuego se funde en la conciencia de la inconciencia colectiva del panameño. Llegó la hora del ¿qué hay pa´mi? Y los plutócratas encuentran en ese huerto su gran cosecha.

El maremoto de promesas y, “la construcción de ríos para los puentes”, la sabiduría colectiva de los candidatos a diputado para resolver la falta de agua, el costo de la vida, el alza a mansalva de la energía, la basura por doquier, el petróleo, las medicinas etc.

Posibles cuando realmente por su cargo no pueden. Ellos, si precisamente ellos. Que de espalda a la sociedad discuten sobre la ley del pisbae, la cutarra o el chicheme como bebida nacional. Esos que dan las explicaciones más inverosímiles sobre los beneficios que obtienen y de los tantos millones que desde la expresidenta Mireya hasta ahora han ido paseando por sus círculos “ceros”. Y contoneándose cual meretriz, pasean erguidos y orgullosos siendo “honorables”. “Las leyes son semejantes a las telas de araña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte y poderoso.” -Solón.

¿Plutocracia? Son estos diputados de cara a la reelección quienes, por arte de birlibirloque, se convierten en empresarios “exitosos” con jugosos contratitos y se hacen millonarios como lo dijo un expresidente “entran limpios y salen millonarios” R. Martinelli. Por lo que; las campañas de las ideas quedan en los recuerdos, cuando en el hemiciclo, los debates de altura con ideas y formación, eran las constantes. Hoy es un arrabal (ha de retorcerse en su tumba J. Arosemena) cuando se debate con frases altisonantes en los balbuceos de los muchos, sus bajezas, sus miserias humanas le rebasan. El error, las masas eligen a sus gobernantes. La chusma vota por la bicicleta, los bloques, los cementos, y unos cuantos centavos sin saber que quien le paga, ¡le compra!

Le compra, su vida, su salud, su educación, la de su familia, amigos y vecinos. Es que el voto comprado le permite a su “amo” definir el futuro de su esclavo. Porque se convierten y nos convierten en esclavos de los caprichos de los verdaderos dueños. Los empresarios corruptos que apoyan a los diputados para que estos trabajen para ellos. Sin darse cuenta, o si, que por algunos frijoles venden al país. “La corrupción es peor que la prostitución. La segunda puede poner en peligro la moral del individuo, la primera invariablemente pone en peligro la moral de todo un país.” -Karl Kraus.