Carmen M. Guevara Cruz /Periodista *Foto: Ian M. Arcia L. /Cartelera del Teatro Plaza, La Prensa 16 y 31 de agosto de 1986.

El Teatro Santander se agrega al numeroso catálogo de cinemas que operó en Panamá durante el siglo 20. Hasta los años 90, su localidad fue la antigua torre que ocupó el Banco Nacional de Panamá, en la Plaza Internacional, Vía España, donde todavía hoy se ubica dicha entidad bancaria.
La inauguración de la sala cinematográfica tuvo registro el martes 2 de agosto de 1977. “Sin miedo a la muerte”, con la actuación de Clint Eastwood y la producción de la Warner Brothers, en una función especial, fue el filme escogido por la empresa Multiteatros, S.A. para inaugurar el recinto. La apertura para el público en general se realizó 2 días después, el jueves 4 de agosto, con la producción de KohnerBeckeman-Canter “El temerario Ives”, drama de acción con Charles Bronson como Ray St. Ives, Jacqueline Bisset, John Houseman, Harry Guardino y Maximilian Schell.

La sala disponía de 570 butacas. El primer precio de entrada era de $2.00 para adultos y 0.75 centésimos los niños. El diario Matutino del miércoles 18 de enero de 1978 destacaba el cambio de nombre en esa fecha, de Teatro Santander a Teatro Plaza, situado en el primer piso del edificio de la Plaza Internacional en la Vía España. Ese día estrenó la película francesa de suspenso y acción, no apta para menores de 18 años, “3 días de terror” con Adolfo Celí.
Esta sala de primera, fue administrada por la empresa Cinelandia S.A. Para agosto de 1986 los precios oscilaban en $2.50 y $.1.25. Los horarios de las tandas: 2:30, 4:15, 5:55, 7:35 de la tarde y 9:25 de la noche. El Teatro Plaza apagó sus reflectores en 1991. Uno de los factores que incidieron para ello, similar a otras salas, tuvo relacionado con la aparición de videocasetes en 1980 y su incremento en los primeros años de 1990.

Un dato curioso de relevancia es que el Plaza se alquilaba para realizar graduaciones escolares. Al respecto, el profesor Bermúdez-Buitrago, en la revista Pauta expresa que a mediados de la década de los 80 y principio de los 90, la asistencia a las salas de cine comenzó a declinar trayendo como consecuencia el cierre de muchos teatros y cines en todo el territorio nacional. Los locales que no cerraron sus puertas sufrieron por años. Se estima que cerraron entre 14 y 17 salas cinematográficas en la década de los 90.