BEN-HUR (1959)

Vie, 15/03/2024 - 15:00
Autor:

Carmen M. Guevara Cruz /Periodista *Foto tomada de www.espinof.com/cine-clásico

ben hur

El doctor Jaime García Saucedo (q.e.p.d.), catedrático de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, en la década de los 80. Desde 1989, fue profesor titular del Departamento de Literatura de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, es autor del libro “Aquellas Películas de Matiné” - Artículos de Celuloides-

En la introducción de la obra se lee: “No sé cuántas películas he visto en mi vida”. - He perdido la cuenta, aunque insisto en recordarlas y también revisarlas de vez en cuando. Esta pasión comenzó cuando vi, siendo muy niño, Tarzán en el Teatro Victoria, que estaba por el sector comercial conocido con el nombre de Calidonia, en el centro de la ciudad de Panamá de los cuarenta.

En tiempo de Cuaresma es tradicional que se tenga en la programación televisiva filme con pasajes de la Biblia, y una de ellas es Ben-Hur. Película épica e histórica estadounidense dirigida por Timur Bekmambetov y escrita por Keith R. Clarke y John Ridley, basada en la novela Ben-Hur, escrita por Lewis Wallace y publicada en 1880.

De los datos escritos por García, un cinéfilo nato, quien recrea el cine con sus películas, en el libro “Aquellas Películas de Matiné” se extrae este filme. Los antecedentes de cómo surge este drama, describe el autor, ocurre una noche que el general Lewis Wallace viajaba en tren cuando Robert Green Ingersoll lo invita a conversar.

Hablaron de religión. De aquel encuentro y tertulia le surgió a Wallace su interés por el tema y dio impulso a un libro que estaba escribiendo y que narraba la historia de Judá, hijo de Ithamar de la Casa de Hur.

En 1925 la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) hizo una versión basada en el libro de Wallace, fue éxito de público y crítica. En 1959 Ben - Hur fue una superproducción.

El Productor Sam Zimbalis se encargó de los lugares de rodaje y se inclinó por Italia sus estudios Cinecittá, a pocos kilómetros de Roma. Paul Newman o Marlon Brando fueron algunos de los nombres propuestos, el papel protagónico recayó en Charlton Heston.

El actor Stephen Boyd haría de Messala. Wyler decidió que los actores ingleses interpretaran a los romanos, mientras que los estadounidenses incorporarían a los judíos.

Se contrataron unos 10 mil extras, casi 500 personas con libreto, cientos de técnicos, adiestradores para caballos por no mencionar el vestuario, miles de trajes, tocados, así como joyas hechas en Tailandia, Italia, Alemania, Inglaterra y Yugoslavia.

En cuanto a la filmación describe el escritor, que la MGM utilizó la nueva cámara 65 milímetros, precursora de los 70 mm que permitía una mayor amplitud, nitidez, definición perfecta y brillo absoluto. Se emplearon 6 cámaras 65 mm que costaban más de 35 mil dólares para cada una.

Una anécdota que rescató García en la investigación fue que en el pueblo de Arcinazzo (localidad italiana), todos sus habitantes se convirtieron en actores durante una semana como si fuesen de Nazaret.

El filme debía rodarse en 6 meses: algunas secuencias se hicieron en modo paralelo, como la batalla naval, la carrera de las cuadrigas (carro tirado por 4 caballos de frente) para 22 minutos de pantalla se invirtieron 3 meses de trabajo y un millón de dólares.

En el rodaje se emplearon más de 200 camellos y 2 mil 500 caballos. La batalla naval se filmó con miniaturas en un gran tanque de agua en los estudios de la Metro en Culver City (California).

La carrera de carros, de 9 minutos de duración, es una de las secuencias más famosas de la historia del cine, mientras que la banda sonora, compuesta y dirigida por Miklós Rózsa, es la de mayor duración que se ha creado para un filme e influyó profundamente en el cine durante más de 15 años.

En la página es.wikipedia.org aparecen algunos datos curiosos de la producción cinematográfica. Fue la película más taquillera de ese año y llegó a convertirse en el segundo filme más rentable, solo por detrás de Lo que el viento se llevó.

La cinta obtuvo la cifra récord de 11 premios Óscar, entre ellos a mejor película, mejor director, mejor actor (Charlton Heston), mejor actor de reparto y mejor fotografía. Un logro inigualado hasta el estreno de Titanic en 1997 y de El Señor de los Anillos: el retorno del Rey en 2003. Ben-Hur también recibió 3 premios Globo de Oro a la mejor película dramática, al mejor director y al mejor actor de reparto.

En la actualidad, Ben-Hur está considerada como una de las mejores películas de la historia del cine, por lo que en 2004 la National Film Preservation Board la seleccionó para ser conservada en su Registro Nacional del Cine por ser un filme «cultural, histórico o estéticamente significativo».