Omar A. Joseph /Relacionista Público
El cine amalgama conceptos que le definen, como arte, técnica, manifestaciones culturales, industria, entretenimiento, pantalla grande, fuente de información, narración de historias.


¿Cómo comunicador(a), qué es el cine?
C.G.
Cuando hablamos de cine nos referimos, a una técnica, una industria y a una forma de arte, cuyo rasgo central es la capacidad de recrear la ilusión del movimiento a partir de la captura y exhibición de fotogramas. El género artístico también es llamado “séptimo arte”.
Es una de las industrias del entretenimiento más popularizadas y consumidas en el mundo, ya sea en teatros especiales adaptados para ello, o a través de plataformas digitales, o la pantalla de televisión en casa.
R.T.
El cine es arte, fuente de inspiración y recurso intelectual para ayudarnos a comprender historias, pero al mismo tiempo, es una proyección de nuestra identidad colectiva vista desde las manifestaciones artísticas, culturales y estéticas que desfilan ante nosotros en una sala de cine, en la comodidad del hogar o en la pantalla donde tengamos acceso a sus contenidos.
¿Cuándo nace su interés por el cine?
C.G.
Desde la primaria me llamó la atención. En la escuela se realizaban actividades culturales que eran grabadas con una cámara casera. Pasados los días, se invitaba a un acto, en el cual proyectaban el contenido de una a dos horas de grabación, entretenimiento y diversión de niños, padres de familias y maestros.
Recuerdo en mi pueblo las noches de matiné, proyección de películas regularmente de vaqueros. La pared blanca de la capilla servía como pantalla. Las veladas costaban 0.25 centésimos.
Durante mis vacaciones de fin de año visitaba a una tía en la ciudad de Panamá, por lo regular siempre me llevaba a ver alguna película que estaba en cartelera en los cines. Ya adulta, cuando ingresé a la universidad, era asidua cliente del Teatro Plaza, y los cines Astor, España, Obarrio, Brasil y Alhambra. Pude asistir a las noches en el autocine de Tumba Muerto y al Cine Universitario a ver películas rusas, francesas y alemanas. Los boletos costaban 0.75 céntimos.
R.T.
Desde muy niño. Recuerdo haber visto el Patrullero 777 con Mario Moreno Cantinflas y Star Wars, de George Lucas, siguiendo el cosquilleo y curiosidad de meterme en una sala oscura donde pasaban imágenes y sonido cuando me llevaban mis padres o mi abuela. Luego, con la llegada del formato de cine en casa, continuó mi formación como cinéfilo, y más tarde, estudiando periodismo en la Universidad de Panamá, mi crecimiento como crítico y comentarista de cine, hasta hacerme profesional, con el conocimiento que ayuda a fortalecer el acervo cultural del periodista.
¿Género favorito y por qué?
C.G..
Disfruto el género comedia. Una que recuerdo es Legalmente rubia. Me hizo reír mucho. Fueron muchos minutos de ironías, parodias, confusiones, equivocaciones y sarcasmos, es lo que más recuerdo en esta película.
R.T.
Comedia, definitivamente La fiesta inolvidable de Blake Edwards, porque pasa la prueba del tiempo y sigue haciendo reír a carcajadas. Mi película de acción por excelencia es Arma Mortal, de Richard Donner, pero me inclino recientemente por The Raid 2, de Indonesia, que entrega más de 2 horas y 40 minutos de acción sin límites.
En drama, la trilogía de El Padrino, dirigidas por Francis Ford Coppola, por el extraordinario reflejo de generaciones de una familia de mafiosos con una calidad histórica y narrativa que no pierde vigencia, y en terror, El Exorcista de William Friedkin, por ser un antes y un después en este género.
¿Artistas de cine que por su actuación le hayan impresionado?
C.G.
Son muchos los artistas que me han impresionado en la actuación. Por ejemplo, Marlon Brando y Al Pacino, en El Padrino (1972). Mel Gibson dirigió y protagonizó la película de 1995 Braveheart (Corazón Valiente), Jhonny Depp “El joven manos de tijera” (1990) y saga de películas “Piratas del Caribe” (2003). “La vida es bella” película italiana dramática de 1997, escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni; Tom Hanks, en la actuación en Forrest Gump, 1994.
En comedia a Goldie Hawn en La recluta Benjamín y Whoopi Goldberg, “Cambio de Hábito”.
R.T.
Al Pacino, Robert De Niro, Denzel Wasington por sus extraordinarias carreras, pero definitivamente, Daniel Day Lewis, gracias a sus grandes trabajos desde Mi pie izquierdo hasta El hilo fantasma. También, damas, como la extraordinaria Meryl Streep, así como Viola Davis, Glenn Close y Cate Blanchet, que se lució por Blue Jasmine, El Aviador, Carol y Tar.
¿Qué opina sobre las nuevas plataformas y adaptación del cine?
C.G.
La adaptación del espectador a las nuevas plataformas virtuales durante el aislamiento social son parte del día a día de la mayoría de los usuarios, esto significa que deben de utilizar estrategias de mercadeo para llamar la atención de forma continua y que estos sigan.
La más común, Netflix, es un servicio de streaming que ofrece una amplia variedad de series, películas, títulos animados, documentales y otros contenidos. El concepto de streaming se refiere a cualquier contenido de medios, ya sea en vivo o grabado, que se puede disfrutar en computadoras y celulares a través de internet y en tiempo real.
R.T.
Sí, desde los años ochenta se hizo muy popular el sistema de ventanas de distribución de películas para que su ciclo de estreno no compitiera en diferentes canales, llámese televisión por cable, alquiler o compra en vídeo (que años más tarde migró a dvd y blu ray) y luego televisión abierta; ahora con los formatos de vídeo en demanda y plataformas de streaming, la industria se reinventó para que el circuito de cine “mainstream” mantenga la llama encendida. Con ello se amplía la oferta y demanda de películas de todas partes del mundo que ahora pueden ser vistas en estos nuevos formatos.
¿Qué película recomendaría?
C.G.
Una mente brillante (2001), protagonizada por Russell Crowe, es una historia de superación personal, la cinta inspirada en la vida de John Forbes Nash Jr., un brillante matemático que formuló teorías revolucionarias, cuya carrera se vio disminuida a causa de la esquizofrenia. Premio Nobel en 1994.
El nombre de la rosa, novela histórica de misterio escrita por Umberto Eco y publicada en 1980. Película de suspenso y drama de 1986, con la actuación de Sean Connery, el drama es el misterio que rodea una serie de asesinatos en una abadía del norte de Italia durante la Edad Media, cuando uno de sus monjes ha muerto de una forma muy misteriosa.
R.T.
Siempre recomiendo Volver al futuro, de Robert Zemeckis, posiblemente la más ingeniosa aventura que disfruté de niño y la sigo viendo en la actualidad con mis hijos.