Dr. José Manuel Fajardo S./Profesor auxiliar e investigador/CRUCoclé
Gracias a los reclamos sociales venidos especialmente de USA en los años 80, que pedían mayor cercanía de la Filosofía a los problemas cotidianos, esta ha tenido un giro aplicativo, especialmente en su rama ética, o sea, como Filosofía práctica. ¿Podría decir algo la Filosofía al momento político actual de Panamá? Respondo aprovechando las ideas de dos prestigiosos pensadores.
Inicio con Ignacio Ellacuría, filósofo y teólogo español, que escribió en los años 70 desde El Salvador un artículo titulado: Filosofía, ¿para qué?; ahí afirma que la Filosofía es valiosa como “principio de desideologización”. Esto significa que la ciudadanía está sometida al bombardeo de ideas que aparentan ser verdaderas sin serlo, o sea, falacias. Gracias a su capacidad crítica la Filosofía desnuda esta apariencia de verdad y deja ver el engaño. Piénsese por ejemplo en la “ideología extractivista” que propone el desarrollo de los países privilegiando la explotación de sus recursos naturales, tendencia nada rara para América Latina y Panamá. ¿Hay ideologías detrás de los discursos de campaña política actual? Por supuesto, una evidente es la “ideología del dinero”, cuando se hace descansar el futuro del país solamente en su dimensión económica, o se busca atraer el voto con frases hechas (pondré dinero en tu bolsillo).
Otro académico, fallecido a finales del 2023, Enrique Dussel, nos decía en el III Congreso Centroamericano de Filosofía de Guatemala (2012), que el saber filosófico, a diferencia del conocimiento técnico científico, permite lograr una mirada amplia y profunda de la vida, o sea, otorga “sentido”, que en términos más próximos equivale a tener una “visión”. Un taxista me hablaba de que en los años 70 la construcción de la Vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto) recibió muchas críticas pues era una carretera construida en medio de potreros y herbazales, o sea, un espacio deshabitado. Luego de medio siglo contemplamos la importancia de la vía como enlace estratégico con las áreas revertidas y complemento de la Ave. Simón Bolívar (Transístmica). Es decir, el visionario se anticipa a las exigencias de los tiempos. La Filosofía ayuda a distinguir los visionarios de los dementes u oportunistas, pues calibra si hay una visión o solamente propuestas cosméticas y limitadas en el discurso de cada candidato.
Para practicar el “principio de desideologización” o verificar “la visión” que puede tener o no una candidatura política la Filosofía recurre a sus propios instrumentos reflexivo-críticos, pero también se ayuda de todo el conocimiento que le viene por la vía científica, desde las ciencias sociales (sociología, historia, antropología, etc.) como desde las ciencias exactas aplicadas a lo social (bancos de datos, estadística, cálculo de probabilidad, etc.).
Ojalá las filósofas y filósofos panameños sepan compartir una orientación luminosa de cara a las Elecciones Generales próximas.