La situación de los trabajadores en Panamá: al final del primer cuarto del siglo XXl

Vie, 03/05/2024 - 16:34
Autor:

Antonio Méndez/Investigador del Iden

Al finalizar casi el primer cuarto del siglo 21 y luego de cinco gobiernos la situación de los trabajadores panameños lejos de mejorar registra un retroceso, sobre todo, si lo relacionamos con las décadas del 70 y 80.

En términos objetivos, aun cuando entre el año 2005 y el 2016 vivimos el auge económico más importante de nuestra historia, no obstante, durante ese auge algunas de las condiciones o por lo menos, las oportunidades laborales mejoraron, es evidente que en este momento de la historia - y luego de una pandemia que sirvió de excusa al sector empresarial para escatimarle conquistas y reivindicaciones a los trabajadores- la situación de los trabajadores pasa por una auténtica crisis.

Por un lado, existen en el país 153,727 personas desocupadas que representan el 7.7% de la población económicamente activa. Sin embargo, esto no evidencia el hecho de que un gran número de personas en edad laboral, ni siquiera buscan trabajo por los cuales no son registrados entre los desempleados. Por otro lado, los desocupados han pasado a formar parte de los ocupados informales y cuentas propistas.

En efecto, otro de los aspectos visibles de la situación es el grado de informalidad que alcanza al 47.4%, este porcentaje es superior al de antes del inicio del auge económico en 2004. En términos generales, estos ocupados informales ascienden a 765,152 personas. Además, en 8 de las 13 regiones del país la informalidad rebasa al 50% de los ocupados. La informalidad en la ocupación además ha afectado significativamente la cobertura de la seguridad social para los trabajadores.

Esta situación ha obligado a que los panameños busquen su propia fuente de empleo. Así se aprecia que en 2007 los trabajadores por cuenta propia eran solo el 26.4% de los ocupados, en tanto, que en 2023 el porcentaje de cuentapropistas ascendía al 31%.

Otro empleador en el país es el Estado, que pasó de ocupar el 15% al 17% entre 2007 y 2023. Por su parte, la empresa privada empleaba el 46% en 2008 disminuyendo al 39% en el año 2023. Es importante que el trabajador familiar representa el 5% de todo los ocupados.

Queda claro que en el país los trabajadores se ocupan principalmente a sí mismos, notándose que la empresa privada no produce el empleo, ni suficiente ni bien remunerado.

Desde otro mirador, el ideal del ocupado, es que sus ingresos sean superiores al costo de la vida, pero tanto los ingresos de los cuentapropistas como los salarios de los empleados, se han venido devaluando en relación al costo de la vida. Entonces, es notable que mientras la mediana de salario de un ocupado en Panamá es de B/.735.40, el costo de la vida es de B/.1,037.00.

Por ende, la situación de los trabajadores se hace más difícil en las ciudades, debido a la aglomeración de los mismos y a la competencia de la inmigración extranjera. También, resulta claro que a la juventud le es más difícil ocuparse. Además, 8 de cada 10 personas que se contratan por año, las contratan sin estabilidad laboral.

Agrava la situación el hecho de que en los últimos 30 años se ha debilitado el sindicalismo nacional que impide abordar estos problemas desde su raíz.