Abdel Ángel Rivera / Docente de Faeco/ Departamento de Mercadeo
El área que se ocupa del movimiento o traslado de la mercancía, desde la fábrica hasta el cliente o consumidor final, lo conocemos como logística; este proceso se debe dar de forma eficiente y eficaz, resguardando la mercancía con alto grado de compromiso, responsabilidad y profesionalismo en cada paso.
Ahora bien, entendemos por marketing el grupo de estrategias que tiene la empresa, para crear valor a los productos o servicios que ofrece, buscando relaciones duraderas, con sus clientes o consumidores. La integración de estos procesos lo conocemos como marketing logístico, una estrategia empresarial, que viene en aumento ante las grandes exigencias del consumidor.
Ante el aumento obligado de canales digitales y el comercio electrónico, después de los estragos causados por la pandemia del Covid-19, estas disciplinas hacen grandes esfuerzos por cumplir con sus objetivos y crear fidelización; trabajando de la mano y convirtiéndose en un solo proceso.
Algunas estadísticas muestran que solo para el 2020, se estima que cerca del 90% de la población del mundo, compró por internet, lo que arrojó cifras alrededor de los 4,2 billones de dólares estadounidenses en venta y una gran oportunidad de crecimiento para las empresas existentes y las creadas, durante este tiempo de crisis sanitaria, que utilizaron las plataformas y recursos digitales, como punta de lanza en la comercialización y venta.
La meta final del marketing logístico, es que el consumidor reciba sus productos en el momento, forma y lugar adecuado; lo que involucra diversas áreas de la empresa que van desde la producción, traslado, almacenamiento y entrega, buscando en cada paso la diferenciación de la competencia y valor para el cliente, de la mano con tecnología adecuada y personal comprometido.
Todo esto inicia con la detección de necesidades del cliente y el diseño del producto, la creación de una cadena de suministro adecuada, la fijación de objetivos y la evaluación periódica del proceso, por medio de indicadores de gestión, mejor conocidos como Kpis.
La personalización de la entrega y entregas prioritarias, la flexibilidad de horarios y garantías de devolución, la proactividad en el monitoreo de los pedidos y la utilización de una campaña de marketing digital, que incluya optimización del sitio web, buen uso de redes sociales, creación de contenido de valor e inversión en compra de espacios digitales, serán claves.
Son múltiples los beneficios para la empresa al implementar un buen plan de marketing logístico como lo es satisfacción e incremento de la lealtad del cliente, que se traduce en mayores ingresos por venta; incremento de la eficiencia, al reducir los tiempos de entrega y aumento de la productividad; reducción de costos; al optimizar la gestión y la generación de valor, al lograr una mejor percepción del cliente a nuestro favor.