Carmen M. Guevara Cruz /Periodista /Fotos: Facebook *El Panamá América

Durante su etapa de declive el cine solo proyectaba películas prohibidas.
El Teatro Apolo se estrenó un 13 de febrero. Para entonces eran las 10 de la mañana de 1941. Abrió la cartelera el filme mexicano “La liga de las canciones”, comedia lírica y alegre con desborde de congas, guajiras, tangos, boleros, joropas, rumbas y rancheras. Destacaron las interpretaciones de los actores mexicanos Mapy Cortés, Ramón Armengod, Jorge Reyes, Fanny Shiller, Domingo Soler, Fernando Cortés, Marilú, entre otros. Los datos fueron tomados del diario El Panamá América de la época.
El Apolo fue el primer cine pequeño, ubicado en el edificio de nombre Sojourners, en la Calle P, San Miguel, corregimiento de Calidonia. La capacidad era de 200 butacas. Se le conoció cariñosamente como “Apolito”. Sus propietarios fueron Máximo García Suárez y Luis Gallardo Hernández.
La sala proyectaba, en su mayoría, películas del cine de oro mexicano con las actuaciones de Jorge Negrete, Luis Aguilar, Pedro Infante, el Indio Fernández, Miguel Aceves Mejías, Arturo de Córdova, María Félix y Sara García.
René Omar Castillo en su tesis de grado, “Las salas de exhibición de películas en la ciudad de Panamá evolución e historia”, revela que, en 1993, Cristóbal Garibaldo se convirtió en el propietario del Apolo. En una entrevista, Garibaldo comenta que con el tiempo las cintas mexicanas escasearon y de igual manera bajó su calidad. Debido a la fuerte competencia con otros cines del área, optó por convertirlo en una sala de películas prohibidas para poder permanecer en el negocio.
En la web de facebook.com/PanamaViejaEscuela, Maritza Herazo comenta, “Llegué a vivir frente a ese teatro. Se proyectaban películas mexicanas. Al lado quedaba la farmacia del señor Michell, una lavandería, una tienda y la cantina Nueva Gloria.

Felix Berenguer, morador del área de San Miguel, recuerda que fue muchas veces con su mamá en los años 40 a ver al actor Tito Guizar protagonista de la película “Allá en el Rancho Grande”, y a Ramón Admengod, “La Feria de las Flores”.
La web www.panamaamerica.com.pa destaca que todos los días, a partir de las 10 de la mañana, los 2 populares cines para adultos que existían en el país eran el Tropical (ubicado en Santa Ana) y Apolo (en San Miguel, Calidonia). De la información puede interpretarse que ambos cines abrieron sus puertas para proyectar películas pornográficas. Aquellos cinéfilos eran juzgados por los transeúntes. Eran objeto de insultos y catalogados de enfermos.