Claro Gómez Caballero /Foto cortesía de Rosa Castillero.

El Centro de Investigación Capacitación y Monitoreo de la Biodiversidad (Ccimbio)- Coiba, del Centro Regional Universitario de Veraguas (Cruv), lleva adelante un estudio con el objeto de evaluar los atributos estructurales funcionales -caída de hojarascas- de los manglares del sector occidental del golfo de Montijo.
La investigación, conducida por Rosa Castillero, bióloga marina e investigadora del (Ccimbio)- Coiba, demuestra la importancia de la caída de hojarasca porque permite estimar la cantidad de carbono y dióxido de carbono (CO2) que entra al ecosistema y la cantidad que los árboles extraen de la atmósfera. A través de la búsqueda de información la especialista se propone resaltar la importancia que tienen los manglares del sector occidental en la mitigación del cambio climático.
Para la obtención de resultados se instalaron sensores de temperatura ambiental, luz y nivel del agua con el fin de determinar la asociación que tienen estos factores con la caída de hojarasca. También, canastas para estimar la caída de hojarasca en los manglares. De acuerdo con la investigadora los datos no están completos debido a que la fase de recolección de muestras culmina en septiembre.
Los mangles del área en estudio, son de tipo ribereño de 3 especies: Pelliciera rhizophorae (mangle piñuelo), Rhizophara mangle (mangle rojo) y Rhizophara racemosa (mangle caballero).
El análisis permite determinar la condición de altura y volumen de los manglares. Hasta el momento se ha comprobado que dichos manglares están en buenas condiciones; a pesar de que existe tala selectiva y dirigida hacia árboles de menor diámetro entre 8 y 10 centímetros- utilizados para la confección de ranchos-.