Después de haber participado de un día lleno de risas, deporte, alegría y regocijo en el Cuarto Encuentro Social de Reyes Magos, en la comunidad de Los Guarumos, corregimiento de San José, distrito de Cañazas, Veraguas, se entregaron regalos a las madres y niños de ambos sexos, se brindó un almuerzo, piñatas, refrescos y juego de futbol mixto, organizado por la Licda. Rosmery Álvarez, familiares y amigos. Aproximadamente, a las cuatro de la tarde, del pasado domingo 6 de enero, azarados por el fuerte calor y el mal camino, nos adentramos hacia nuestro destino, la comunidad de El Perú, de Cañazas, lugar donde mora la Sra. Magdalena Camaño, para entregarle una sencilla donación, ya que por conocimiento previo de un familiar nos describió el cuadro de pobreza en que vive esta humilde familia. Donación que fue gestionada por la familia Gallardo Gómez, con trabajadores peruanos que laboran en Minera Panamá y esfuerzos propios y aprovechando la invitación para apoyar solidariamente a la actividad de Los Guarumos, llegamos a la comunidad señalada. Al arribar a este lugar, fue como recibir un balde de agua fría, al ver el cuadro dantesco de pobreza extrema que vive la familia de Magdalena Camaño y Gregorio Rodríguez, padres de cinco niños pequeños, que carecen de un hogar digno, alimentos, vestidos y atención médica. En esta visita sorpresiva, a pesar de sus carencias, fuimos recibidos con el cariño casi ingenuo de la familia Rodríguez Camaño. Ellos, agradecidos recibieron bolsas de comida, ropa y juguetes para los niños. Ambos, expresaron no contar con ayuda de nadie.
Por su parte, el señor Gregorio Rodríguez manifestó que trabaja como peón y viaja en ocasiones hasta el distrito de La Chorrera, donde logra ganar algo de dinero para su familia. Esta humilde familia, pero con un corazón grande, vive en la miseria y en el olvido de las autoridades locales, provincial y gobernantes del llamado paraíso Panamá. Si el gobierno levantase un censo, se encontrará con miles casos similares, pero como dice el proverbio: “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Como colaborador de la primera Casa de estudios superiores de Panamá, elevo un llamado a los panameños conscientes de esta realidad, para que se contacten conmigo al 6474-9452, para que juntos devolvamos esa sonrisa y alegría a esta familia cañaceña que reclama inclusión en los programas sociales de los gobernantes de turno. A través de este reportaje abrigo la esperanza de que Magdalena y su familia puedan tener mejor calidad de vida. “Recordemos que es mejor dar que recibir” y como dice la palabra de Dios: “No te canses de hacer el bien”