Carmen M. Guevara Cruz /Periodista *Fotos tomadas de la Estrella de Panamá y Foto tomada de la web https://detallesdepanama.com/2023/09/24/el-teatro-colon-un-icono-cultural-en-la-historia-de-colon/

La mayoría de las cintas proyectadas eran producidas en Estados Unidos y México.
Hacia principios del siglo XX la ciudad de Colón no tenía salas de proyección cinematográfica, ni mucho menos teatros. Los locales destinados a la recreación y diversión diurna y nocturna eran las cantinas y bares. Así lo describe la web https://detallesdepanama.com/2023/09/24/el-teatro-colon-un-icono-cultural-en-la-historia-de-colon/.
La información detalla el surgimiento del Teatro Colón entre 1931 y 1932. Se estima que la construcción e inauguración ocurrió durante el inicio de la era del cine sonoro, estrenada en New York con la cinta «The Jazz Singer» o El Cantor del Jazz, comedia musical que interpretó el actor Al Johnson en 1929.
El estilo arquitectónico del Teatro Colón, simple y con detalles sencillos en su estructura, fue gestionado gracias al empresario de bienes y raíces Don Vicente Lara Faguas (de origen español), amante de la construcción de edificios, que adquirió una buena cantidad de lotes baldíos que fueron propiedad de la otrora Panama Canal Railroad Company.
Lara Faguas, al terminar la construcción del edificio del teatro, importó desde Norteamérica y España el mobiliario y equipos de proyección cinematográfica.

El Teatro Colón estuvo ubicado en la Avenida Central y la calle décima en la ciudad Atlántica. Abría sus puertas en doble tanda; 3:00 de la tarde que luego se extendía hasta las 9:00 de la noche. Los precios de entrada 0.60 y 0.40 centésimos y el premio de noche de banco $ 25.00. También, se daban las tandas de películas permitidas para niños, los muy gustados «Matinée».
Entre algunas características especiales, el teatro contaba con 2 ventanillas para venta de boletos, un depósito para reservar los carteles de películas. El personal conducía a los espectadores a las escalinatas para acceder al interior. Estos eran guiados a las butacas y a los sanitarios para damas y caballeros.
El Teatro Colón también fue escenario de actividades de concursos de canto y baile, recitales poéticos y presentaciones teatrales con artistas nacionales e invitados especiales. Fue famoso por las actividades de juegos de azar conocidas popularmente como «Wahoo» o Noche de Banco, donde se efectuaba a bajo costo una pequeña lotería con cartones adquiridos en las ventanillas de boletería.
Para los años 60 y 70 del siglo XX, las variaciones de las películas empezaron a dar cabida al llamado cine para adultos que lastimosamente empezó a disminuir la popularidad del Teatro Colón, cayendo al declive y cierre lentamente hasta 1990.
Los herederos de la propiedad optaron por vender; fue adquirido por un consorcio de comerciantes de origen judío que lo remodeló en su interior para ubicar un novedoso local.