Carlos Iván Caballero G. /Periodista *. Foto tomada de la web https://www.facebook.com/photo.php?fbid=

Hace 47 años, un 7 de septiembre de 1977, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington D.C., el jefe de Estado panameño, Omar Torrijos Herrera, y el presidente estadounidense Jimmy Carter, firmaron los Tratados del Canal de Panamá.
Los Tratados constan de un preámbulo, 14 artículos, un anexo y un acta; el Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de Panamá que garantiza el libre tránsito y la neutralidad permanente de la vía acuática.

Estos pactos vaticinan el traspaso de bienes del Canal y del territorio de la Zona a Panamá, en un plazo que vencía el 31 de diciembre de 1999. Para esa fecha, la vía interoceánica quedaba plenamente en manos panameñas. También existe 1 segundo tratado concerniente a la neutralidad permanente del Canal sin fecha de finalización, aún vigente.
En una conferencia dictada en la Universidad de Panamá (UP), cubierta por este medio universitario, el doctor Aristides Royo, negociador panameño, comentaba que el general Torrijos en sus discursos decía que el tratado mantenía a Panamá bajo el paraguas del Pentágono. Las advertencias surgían porque no era una pieza perfecta, por lo que había que manejar y administrar los asuntos canaleros con responsabilidad y prudencia.

El general Omar Torrijos en la búsqueda del diálogo propició los acercamientos para la solución concreta al problema canalero. En un escrito publicado en la Revista Tareas, número 146, enero-abril, 2014, titulado “La estrategia negociadora de los Tratados Torrijos Carter” el magíster Reymundo Gurdián, profesor de Historia de la UP, destaca la diplomacia de los líderes panameños.
En este sentido, señala que se doblaron los esfuerzos a nivel político y diplomático por lograr apoyo internacional a la causa panameña. Uno de estos esfuerzos fue la internacionalización del problema canalero a fin de que el mundo conociera de primera mano la situación colonial y de discriminación que existía en la Zona del Canal, producto de la presencia de un Estado extranjero dentro de otro Estado con sus leyes, normas, costumbres, tradiciones y valores distintos al país anfitrión, así como también se redoblaron los esfuerzos a nivel político y diplomático para lograr apoyo internacional a la causa panameña.

La firma de los Tratados Torrijos-Carter marcó un hito en la historia del país al coronar el esfuerzo de múltiples generaciones de panameños que lucharon por alcanzar la plena soberanía y por aprovechar en todo su potencial el recurso estratégico de la posición geográfica.
Durante un discurso desarrollado en el acto de ratificación de los tratados realizado en el Gimnasio Nuevo Panamá, el 16 de junio de 1978, Torrijos manifestó: “No soy el protagonista de este acto histórico, solamente su vocero. El verdadero protagonista es el pueblo de Panamá; fue él quien, con su trabajo, hizo posible la construcción del Canal; es él quien ha realizado toda clase de sacrificios en defensa de su soberanía; es él quien recuerda con devoción y orgullo a sus mártires de enero de 1964; es él quien ha hecho posible que hoy se celebre el acto de ratificación. Por consiguiente, esta victoria pertenece al Pueblo de Panamá, y para él debe ser la recompensa y el reconocimiento”.