Carmen M. Guevara C./Periodista-Foto: Ian M. Arcia L.

Para conocer los antecedentes de cómo surge la autonomía en la Universidad de Panamá a través de sus conquistas y las luchas de las primeras generaciones, el Semanario La Universidad, conversó sobre el tema con la doctora Vilma Chiriboga, catedrática de Historia del Centro Regional Universitario de San Miguelito (Crusam).
Chiriboga explica que, la actual autonomía de la UP no nació con ella. Fue una aspiración institucional desde sus inicios, cuando sus organizadores elaboraron un estatuto que le daba autonomía pero que no llegó a prosperar. Dicha autonomía era vulnerable, siempre con la posibilidad de ser derogada de un plumazo por el propio poder ejecutivo que había emitido su decreto de fundación.
La historiadora señala que la lucha por la autonomía universitaria en Panamá abarca la primera década de su esencia, es decir, de 1936 a 1946. Fue la participación entusiasta de la juventud, entre otros actores sociales, un factor decisivo en el logro de la aspiración universitaria de que su autonomía fuera consignada, anota Mariano Oteiza en el artículo La Autonomía Universitaria y la Universidad de Panamá en el año 1955.
Cita a La Revista Módulo de la de la Escuela de Arquitectura, publicada en 1951. Explica que, en noviembre de 1943, con motivo de una huelga de estudiantes para reclamar la autonomía universitaria, el Ejecutivo dictó un estatuto transitorio con la finalidad de darle un status jurídico que cumpliera el doble objetivo de lograr su funcionamiento en regular bajo los poderes de la República y de preparar su integración definitiva en la organización docente interamericana.
Reitera que este estatuto concedió a la universidad autonomía al permitir que el cuerpo estudiantil participara en la vida académica y al determinar que el nombramiento de los profesores se hiciera a través de una Junta Administrativa formada por los decanos, el rector y representantes de los estudiantes y presidida por el Ministerio de Educación.
Hace énfasis en que finalmente, la autonomía universitaria se logra mediante la Ley 48 de 24 de septiembre de 1946, que en su artículo 3 establece: La Universidad es una institución organizada conforme al régimen de autonomía. Una autonomía que debe conservarse porque es inherente a la función sustancial de la universidad en su rol de formadores de seres humanos libres, conscientes de sus responsabilidades colectivas y sin temores a expresar sus ideas.
La Académica recalca que, la Universidad de Panamá es la universidad de la juventud, del pueblo que lucha en condiciones económicas desfavorables por alcanzar una educación superior.