Carmen M. Guevara C./Periodista

Mediante cuadro a cuadro de imágenes, la cinematografía narra historias de diversos géneros: comedia, ficción, terror o suspenso. Los receptores responden a un público que se deleita con disfrutar el séptimo arte. La atracción y la magia para pequeñines de casa, no tan jovencitos, llegan de forma casi instantánea desde los estudios Disney. La fantasía y el encanto reviven en 90 minutos.
Quien suscribe este escrito lleva más de 1 año relatando la historia de los teatros y cines de la capital y el interior del país. Entroniza épocas pasadas correspondientes al siglo XX. A través de este medio universitario ha sido posible exponer un conjunto de datos. La tarea ha significado invertir horas en búsqueda de la información a través de la consulta de distintas fuentes bibliográficas (libros, tesis, periódicos, revistas), y anécdotas contadas por los aficionados a este arte.
En 2025, esta autora destacará las anécdotas de los aficionados al cine. Para ello, el Semanario La Universidad, crea la sección: “Relatos de un cinéfilo”.
La idea es narrar el guion de una historia bien contada. Se trata de dar a conocer cuáles fueron las películas que fascinaron a muchos, durante largas tardes, noche de ocio y entretenimiento.
Antes era un ritual asistir a disfrutar de una buena película en compañía de familiares, amigos y de la pareja. En las salas de antaño, que tanto esplendor dieron, hoy solo quedan los recuerdos de tiempos mejores, sus fachadas permanecen en ruinas de los barrios, avenidas y pueblos del interior.
Las nuevas generaciones no conocieron de una noche de banco, las películas proyectadas de la época de oro de la industria cinematográfica en México 1936 y 1956 y las producciones de otras latitudes de Hispanoamérica como Argentina y España.

El cine clásico de Hollywood fue el de mayor período en los Estados Unidos. Se desarrolló por primera vez entre las décadas de 1910 y 1920, durante los últimos años de la era del cine mudo.
Según la web wikipedia.org/wiki/ la época dorada del cine hollywoodense (golden age of Hollywood en inglés), comenzó aproximadamente desde 1927, con el advenimiento del cine sonoro sincronizado, y finalizó gradualmente desde los años 1960, con la producción de las últimas películas narrativas.
Durante este tiempo, surgieron los grandes estudios cinematográficos más representativos del cine clásico, como 20th Century-Fox, Columbia Pictures, MGM, Paramount Pictures, RKO Radio Pictures, United Artists, Universal Studios, Walt Disney Pictures y Warner Bros. Pictures.